¿Por qué adoptar una mascota?

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Hay muchas razones para adoptar una mascota. Los datos son contundentes, cada año son millones los perros y gatos que terminan en albergues, perreras, protectoras de animales, etc.

¿Por qué adoptar una mascota?

Adoptar una mascota alegra la vida y abre un mundo de posibilidades, en cuanto a la apertura social, juegos, descubrimientos, y mucho cariño que dar y que recibir.

Pero no es todo recibir. Si adoptamos una mascota, debemos ser conscientes de que también ello implica una responsabilidad. La de cuidar de un animal durante muchos años, cubriendo sus necesidades básicas, comida, un lugar seguro para vivir, atenciones veterinarias, y dándole el cariño que necesita.

Hay muchos animales a la espera de ser adoptados, y en busca de un nuevo hogar que les de la oportunidad de dar y recibir cariño.

Un compromiso para tiempo

Caprichos temporales no justifican la tenencia de una mascota. Por ejemplo, un perro de un tamaño medio vivirá de medida entre 12 y 15 años. En el caso de un gato, la esperanza de vida es superior aún y pueden alcanzarse incluso los 20 años.

En todo este tiempo, puede haber circunstancias sobrevenidas que no existían en el momento de la adopción, como cambios a trabajos más exigentes, mudanzas y cambios de domicilio, el nacimiento de nuevos miembros en la familia, etc.

Gastos de tener una mascota

Sobre todo en el primer año de vida del animal, son muchos los gastos, desde la misma compra o adopción, la identificación del animal mediante el microchip y su censo, la posible esterilización, compra de accesorios, un trasportín para llevarlo de un sitio a otro, algunos juguetes, el collar y la correa en el caso de los perros, un seguro de responsabilidad civil si el animal es de un tamaño grande, etc.

Todos estos gastos tienen que considerarse como una inversión para poder tener la mascota en casa con todas las exigencias legales y de la forma más saludable posible.

Una vez que el animal ha dejado de ser cachorro, los gastos continúan, con alimentos que deben ser de calidad, la visita anual al veterinario, vacunas  y otros tratamientos antiparasitarios, peluquería, etc.

 

Disponibilidad diaria

No debe haber lugar para la confusión. Las atenciones diarias para cuidar como se merece a una mascota no se resuelven en un momento. A la limpieza, higiene, mimos y juegos, hay que sumar los paseos diarios en el caso de los perros, un adiestramiento o educación mínimos, etc.

La educación mínima mejorará la comunicación e interacción entre la mascota y su dueño, estrechando los lazos afectivos.

También hay que estar preparado para cuando surjan las primeras “trastadas” del animal en casa, como es arañar cortinas en el caso de los gatos, volcar el cubo de la basura, encontrarnos con que la mascota ha hecho sus necesidades en el sitio menos indicado, etc. No hay que perder los nervios. Con paciencia todo puede irse solucionando.

Algunos cambios necesarios en casa

Entre los cambios mínimos para adaptar nuestro hogar a la mascota, puede estar retirar del alcance de la mascota plantas y otros elementos que podrían ser tóxicos, instalar vallas en el jardín para generar un espacio seguro, proteger objetos delicados que pudieran quedar a su alcance, etc.

Conviviendo en familia

Es fundamental que la adopción de la mascota esté consensuada entre todos los miembros de la familia, y que se haya considerado la totalidad de necesidades de cada persona, personas alérgicas, personas mayores, con movilidad reducida, la existencia de bebés y niños pequeños, etc.

También habrá que tener en cuenta si ya hay una mascota en casa, sus características y las del animal que llegará nuevo, y la posible convivencia entre ambos.

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2018-05-29T09:31:28+00:00