Nuestros peludos amigos van por la vida sin zapatos. Y, aunque las almohadillas de los perros son mucho más resistentes que las de nuestros pies, también puede sufrir daños al caminar o correr en exteriores. ¿Cómo evitarlo y cuidar esta zona? Te lo explicamos en los próximos párrafos.

La hiperqueratosis, que se produce a causa de un engrosamiento excesivo de la piel de esta zona, es una de las patologías más típicas en las patitas de los cuadrúpedos. En muchas ocasiones, esta dolencia está asociada a otras como la parvovirosis o la famosa leishmaniosis, así como a la obesidad o la vejez.

Esta situación suele derivar en la aparición de grietas por la sequedad que se produce al contar una capa de piel demasiado gruesa. También pueden producirse a causa de una hidratación deficiente del animal.

Otra de las lesiones más habituales en las almohadillas de los perros son los cortes. Estos se pueden deber a un sinfín de circunstancias, como pisar un objeto cortante durante el paseo (como cristales o piedras puntiagudas) o a la mordedura de otro perro.

Lo más importante a la hora de cuidar las almohadillas de los perros es evitar que pisen sobre superficies que puedan dañarlas, como nieve, asfalto, metal o arena caliente.

Las quemaduras también son muy corrientes en las patas de estas mascotas. Generalmente se producen a causa de pisar un material que esté a demasiada temperatura o al roce constante con materiales dañinos para la piel, como el asfalto.

Por último, que sepas que las espigas del campo pueden meterse entre los deditos del perro y causarle pequeñas lesiones. Si lo sueltas por el campo, intenta que sea en zonas en las que no haya espigas secas.

Cómo curar las almohadillas de los perros

En los casos derivados de hiperqueratosis, es imprescindible que lleves a tu mascota al veterinario, ya que será este profesional el que determine su causa y la crema para las almohadillas de tu perro más indicada.

Si lo que le ha ocurrido a tu peludo amigo es un corte, lo mejor será que le hagas presión con una gasa limpia para que la herida deje de sangrar y, luego, llevarlo a la clínica veterinaria. Es importante saber que de ninguna manera debes intentar hacerle un vendaje si no eres profesional, ya que puedes agravar la lesión.

En cuanto a las quemaduras, mete sus patitas en agua fría antes de dirigirte al veterinario. Si se trata de una espiga clavada, nunca intentes hurgar ni sacarla por ti mismo, ya que podrías estar clavándola aún más en la piel.

Cuidados preventivos de las almohadillas

Atención con el asfalto

¿Sueles salir con tu mascota a pasear en bicicleta? Pues intenta no hacerlo por zonas de carretera, pues probablemente dañarás la superficie de las almohadillas de tu perro, dejándolas en carne viva.

Si tienes que pasar por un tramo de asfalto, ya sea corriendo o simplemente caminando, intenta que sea muy breve.

Evitar el frío y calor extremo

Intenta que tu mascota no tenga que pisar sobre superficies que estén demasiado calientes ni frías. De esta manera evitas que sus patas se agrieten o se quemen. En caso de que tengas que pasar obligatoriamente sobre nieve o una zona en la que el sol calienta mucho el suelo, puedes optar por la solución que te explicamos a continuación.

Botines en caso necesario

En el mercado encontrarás una enorme variedad de botines que se usan como protector de las almohadillas del perro. Al principio se sentirán algo extraños con ellas, pero los puedes ir acostumbrando poco a poco poniéndoselas de vez en cuando en casa.

Ahora ya sabes los cuidados que necesitan las almohadillas de los perros para mantenerse en perfecto estado. Pero si notas cualquier tipo de patología en esa zona, no dudes ni un instante en llevar a tu mascota al veterinario. Comparte este artículo en tus redes sociales para que tus amigos no cometan el error de descuidar las patitas de sus animales.

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