Tu gatito es (e incluso él mismo se considera) el rey de la casa. Y si acaba de llegar, no te preocupes, se  hará dueño y señor en menos de lo que te imaginas. Como seguro que quieres llevarte bien con él, hoy te enseñamos cómo acariciar un gato para que esté a gusto y se siga considerando el rey del lugar. 

Llévalo a un lugar tranquilo

Cuando estamos tranquilos, todo fluye de forma más natural y espontánea. Así que si se trata de las primeras veces que vas a acariciar a tu gato, mejor que ambos estéis en una zona sin ruidos ni distracciones

De esta forma, en un ambiente que considere relajado se prestará mucho más a un tranquilo masaje. Ayúdalo a que lo entienda así hablándole suavemente y con cariño, casi como a un bebé. Los gatos entienden esas señales auditivas como tranquilizadoras y se vuelven más receptivos a aceptar las caricias. 

Lo primero que debes tener en cuenta para saber cómo acariciar un gato es que él debe estar en un momento relajado y en un lugar de la casa en el que se sienta a gusto. 

La zona final de la espalda

Comenzar por la mitad trasera de la espalda es perfecto para aprender dónde acariciar a un gato sin que le moleste.

Ve de la parte media hasta donde empieza la cola con una caricia suave y relajada. Si comienza a entrecerrar los ojos o a ronronear, ¡es muy buena señal!

Ahora acaricia toda la espalda

Siempre con suavidad y movimientos lentos, ve desde el cuello, pasando por toda la espalda, hasta llegar a la base de la cola. Para este paso, usa mejor el dedo índice o los pulgares llevándolos siempre en la misma dirección del pelaje. Puedes repetir el movimiento tantas veces como le guste a tu felino amigo.

Masajea en los hombros

Para acariciar a tu gato en este punto vas a tener que seguir las mismas recomendaciones que en el paso anterior: suavidad y tranquilidad ante todo. Realiza movimientos circulares en los que presiones sutilmente la zona de los omoplatos. Sí, exactamente como te gusta que te hagan un masaje a ti, pero en miniatura. 

Toca detrás de las orejas

Un punto débil de los felinos, sin duda alguna. Si frotas con cuidado detrás de las orejas, acercándote poco a poco a la zona del cuello, difícil es que estos mininos no se pongan a ronronear de auténtico placer.

Si has seguido los puntos anteriores y el lenguaje corporal de tu mascota te dice que está a gusto, tú sigue así.  Este es uno de los puntos donde les gusta a los gatos que les acaricien.

Cuidado con la zona de la tripa

No todos los gatos ni en todos los momentos van a dejar que los acaricies en la tripita. Pero si lo ves especialmente cariñoso, haz movimientos ondulantes en la zona y ejerce muy poquita presión. Si le gusta, lo más probable es que se gire para ponerse boca arriba para que te sea más fácil llegar al abdomen. Pero si no, mejor dejarlo tranquilo y ahora que ya sabes donde acariciar a tu gato, optar por otras zonas que le gusten más.

Por último, acaricia las patitas

Damos por hecho que en todo este proceso el felino está tranquilo y aceptando el masaje. En ese caso (y solo en ese) después de acariciarle otras zonas, puedes empezar con las almohadillas. Frótale ligeramente cada uno de los deditos y disfruta del estado relajado en el que entrará tu peludo amigo. 

Como ves, solo 7 sencillos pasos te separan de aprender cómo acariciar a un gato como un auténtico experto. Comparte este post con tus amigos amantes de los mininos y verás cómo terminan agradeciéndotelo. ¡Y sus peludos amigos también!

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