Son de colores, cantan… ¡e incluso hablan! Es normal que los loros te roben el corazón a primera vista, pero si estás pensando seriamente en tener uno como mascota, debes ir un paso más allá y conocer todos los detalles sobre cómo cuidar un loro. ¡Aquí los tienes!

Lo primero que debemos saber sobre qué comen los loros es que su alimentación debe ser sana y estar bien equilibrada. Lo ideal es que esté basada en fruta fresca, verduras, frutos secos (como las nueces y otros granos), carne y huevos cocidos.

Uno de los aspectos fundamentales para saber cómo cuidar a un loro es conocer a fondo sus necesidades nutricionales.

Obviamente, siempre está la opción de los alimentos envasados. Pero, si te decantas por esta opción, es muy importante apostar por productos de calidad que garanticen una dieta variada y la salud de tu alado amigo.

Ten muy presente que los alimentos salados, el chocolate, la cafeína o el alcohol, pueden dañar la salud de tu mascota. Tampoco olvides que el ave debe tener agua limpia y fresca a su disposición en todo momento.

Una jaula adecuada a sus necesidades

Como también pasa con las ninfas carolinas, los loros necesitan una jaula de buen tamaño para poder vivir, jugar y revolotear. Además, debe estar bien nivelada y tener algunos elementos que ayuden al bienestar de su colorido ocupante. Un espejo es una idea divertida que gustará al loro.

Por otra parte, algún juguete y un columpio lo harán estar más entretenido. En lo que respecta a los cuidados de la jaula, debemos hacer una limpieza en profundidad al menos una vez por semana.

El necesario ejercicio físico

Los loros necesitan realizar actividad física diariamente. Para ello los sacaremos de las jaulas durante un rato, dejando que vuelen por la estancia y ejerciten sus alas. Ten cuidado de no dejar abiertas puertas o ventanas durante este tiempo de ejercicio para que no se escape tu mascota.  

El desgaste constante del pico

Estos pájaros gestionan el crecimiento de su pico de la misma forma hacen otros animales con sus dientes. Tenerlo presente es uno de los aspectos más importantes para aprender cómo cuidar un loro, ya que mucha gente lo olvida.

Para que tu mascota pueda controlar este crecimiento, solo tienes que ponerle en la jaula una piedra de calcio o un hueso de sepia. El ave rascará el pico contra su superficie para irlo desgastando poco a poco.

Una higiene adecuada

Aunque los loros son muy limpios de por sí, es necesario bañarlos una vez por semana para que se sientan frescos y libres de suciedad.

Aunque es cierto que estos pájaros son en general muy limpios y están constantemente quitándose suciedad del plumaje, es necesario lavarlos más en profundidad.

Para que tu amigo luzca toda su hermosura, lo mejor es bañarlo una vez por semana.

En el mercado encontrarás champú específico para aves.

Enséñale a hablar, a quieres

Ellos pueden hablar y silbar. Para enseñarlos es preciso utilizar mucho tiempo, paciencia y repetición, pero se puede conseguir. El mejor momento para comenzar este adiestramiento es cuando el loro todavía es joven.

Poco a poco, puedes ir introduciendo palabras nuevas, de tal forma que el loro las combine y vincule. Incluso puede aprender palabras que no se le enseñen, solo por el hecho de escucharlas varias veces en las conversaciones que tengan lugar cerca de él.

Como ves, estos alados compañeros son mascotas perfectas para toda la familia. Además de la vistosidad que ofrecen por su plumaje, son compañeros ideales, muy alegres y complacientes.

Y con estos consejos para que sepas cómo cuidar un loro y que se sienta fenomenal en tu casa, seguro que os convertís en muy buenos amigos. Comparte este artículo en redes para que tus amigos también sepan cómo deben cuidar a sus mascotas.

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