¿Puede ser difícil? Sí. ¿Requiere paciencia? Por supuesto. Pero aprender cómo darle una pastilla a un gato solo es cuestión de práctica. Tras las caras de susto iniciales (la tuya y la de tu mascota), verás cómo con estos consejos conseguís normalizar el trámite y hacerlo mucho más sencillo.

Nuestras mascotas nos conocen bien, mejor de lo que piensas. Desde el momento en el que le transmitas sensación de nerviosismo o ansiedad, va a ponerse a la defensiva, por lo que todo el proceso será más complicado.

Cúbrelo con una toalla

Lo primero que debes hacer es asegurarte de que tu gato no te va a morder y arañar al intentar darle una pastilla que (él no lo sabe) es necesaria para cuidar de su salud. ¿Por qué? Muy sencillo: no le va a hacer ninguna gracia que intentes darle un medicamento que no desea tomar, por lo que se defenderá con uñas y dientes.

Para conseguirlo, hazte con una toalla mediana y ponla sobre una mesa. Coloca a tu minino encima y envuélvelo suavemente con ella como si se tratara de un rollito, de forma que solo quede la cabeza por fuera. Así evitarás que el gato tenga la libertad de movimiento suficiente como para arañarte o intentar escapar.

Ábrele el hocico

Antes de darle pastillas a un gato, con mucha suavidad, cariño y ternura (pero también con seguridad y firmeza), inclina la cabecita de tu peludo amigo un poco hacia arriba. Así quedará en una posición perfecta para abrirle poco a poco la boquita.

Sujeta la cabeza del felino con la mano izquierda y apoya la derecha sobre la frente de tu mascota. Ahora forma una “U” invertida con los dedos pulgar e índice e intenta introducir un poco el pulgar en su boca. Este gesto forzará al animal a abrir la boca aunque sea un poco. Ahora coloca el dedo índice en la zona del mentón, junto a los caninos inferiores, y presiona ligeramente para que tu gato abra la boca.

Introduce la píldora

Ha llegado el momento de darle la pastilla al gato. Para ello, usa la mano izquierda con la que estabas agarrando la cabecita e intenta meter el comprimido lo más profundamente posible en la boca del minino, pero con cuidado de no hacerle ningún daño.

Ahora deja que el minino cierre la boca y sopla un poco sobre las narinas. Este gesto provocará en el animal un acto reflejo de tragar saliva y, en consecuencia, la píldora. Ahora hazle un pequeño y muy delicado masaje en el cuello a tu mascota de arriba hacia abajo para ayudarla a ingerir el medicamento totalmente. Aprovecha también para acariciarla y tranquilizarla mientras le quitas la toalla.

En caso de que te sea muy complicado esta operación porque tu mascota se revuelva demasiado o te intente morder, te aconsejamos que te hagas con una jeringa especial para suministrar pastillas a perros y gatos. Con ella te será mucho más fácil insertar el comprimido sobre la parte más profunda de la lengua de tu cuadrúpedo compañero de piso.

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Premia a tu mascota

Premia a tu mascota con una chuche después de darle la pastilla. Si finalmente se la ha tragado, sin duda ¡se lo merece!

Ya sabes cómo darle pastillas a un gato, pero… ¿quieres que la próxima vez todo sea más fácil? Para ello solo tienes que premiar al minino con una chuche tras darle el comprimido. Así asociará todo el proceso a algo que le guste mucho.

Ahora acércale el cacharrito del agua para que beba un poco. Así te asegurarás de que la píldora llega al estómago y, además, le quitarás la sed que, seguramente, le haya dado el premio (que suelen tener bastante sal).

Casos especiales

Lo primero que debes probar para dar una pastilla a un gato es ver si se la come con normalidad como si fuera un premio. Hay algunas que para ellos no tienen mal sabor y se las tragan sin problema.

Hay situaciones especiales en las que el medicamento en cuestión viene en formato líquido o sobre. En tales casos siempre debes preguntar al veterinario si puedes mezclarlo con la comida, que suele ser la fórmula más fácil de que ingiera la medicación.

Si al mezclarla el gato se niegue a comer en un primer momento, retírale el comedero durante unas horas y vuelve a ponerlo delante de su hocico cuando creas que tiene hambre de nuevo. En principio las ganas de comer podrán más que el rechazo a la medicina.

Ya conoces todos los pasos para que paliar la enfermedad que aqueja a tu minino sea algo más sencillo. Pero… ¿te queda alguna duda sobre cómo darle una pastilla a un gato después de leer este post? No pasa nada, en tal caso puedes en ponerte en contacto con nosotros o visitar nuestros centros veterinarios. Entre todos conseguiremos que tu felino rebelde se cure.

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