¿Tu mascota odia ir al veterinario y ya no sabes cómo controlarlo? Te contamos cómo llevar un gato agresivo al veterinario. En el mundo existen dos tipos de mininos: los que se muestran dóciles ante un cambio, y los que no. Si en tu caso, se vuelve especialmente agresivo cuando detecta una situación nueva como la visita al veterinario, te contamos los pasos a seguir para calmarlo:

Trasportín y estímulos positivos

¿Tu gato ve el trasportín y se le llevan los demonios? Los felinos son animales muy inteligentes y tienen muy buena memoria, motivo por lo que relacionar el trasportín con un estímulo positivo les ayudará a hacer una asociación positiva.

Introduce un juguete, una manta o mejor, ¡coloca el trasportín en una caja de cartón! La creatividad al servicio de los gatos felices y tranquilos.

Reduce la ansiedad del gato

Los medicamentos pueden resultar eficaces para calmar a un gato, pero siempre será mejor recurrir a los “trucos de la abuela”. Por ejemplo, puedes hacerle un masaje pellizcando suavemente la parte posterior del cuello para relajarle. Esta sensación les induce a la infancia en que su madre los agarraba del cuello cuando eran cachorros.

Una exploración muy completa

Otro de los consejos para aprender cómo llevar al veterinario a un gato agresivo es intentar ir menos. ¿Cómo? Solicitando un informe lo más completo posible cada vez que vayas y, si el veterinario lo cree necesario, aplicar sedación para explorar mejor al felino.

Planifica bien tu visita

Si vas a acudir al veterinario con tu gato, te recomendamos pasar el menor tiempo posible en la sala de espera. Contacta con tu veterinario de confianza, coméntale la situación y procura que te dé la cita más exacta para que tu mascota no sufra ansiedad de más.

Y ahora que ya sabes cómo llevar a un gato agresivo al veterinario, en La Fortuna seremos tus mejores cómplices y te daremos la cita más exacta posible para analizar a tu felino.