Los gatos, como cualquier otro animal, pueden sentir miedo o ansiedad, y eso se refleja en su comportamiento. ¿Le está pasando eso a tu compañero con frecuencia y no sabes cómo actuar? Si es así, no dejes de leer este artículo donde te explicamos cómo tranquilizar a un gato

Cuando te veas en la situación de convivir con un gato nervioso y asustadizo, lo primero que tienes que pensar es que cada uno tiene su propio temperamento. Por lo tanto, hay estrategias que valen para un felino pero no para otro. En cualquier caso, lo importante es que apliques siempre el sentido común e intentes brindarle a tu mascota un ambiente saludable. 

Los gatos nerviosos detestan el ruido o el contacto con desconocidos, así que conviene evitar estas interacciones.

La mayoría de los que tienen gatos como mascotas saben en qué medida estos reaccionan ante determinados estímulos. Por lo tanto, lo normal es que sepas cuál de estos consejos funcionará con tu amigo peludo. Toma nota porque seguro que alguna de estas estrategias te resultará útil a medio y largo plazo:

Acércale comida húmeda

La comida húmeda es uno de los principales incentivos para que un gato se acerque y lo haga calmado. No en vano, es un buen reclamo. Este recurso te puede ayudar a conseguir que tu compañero se calme y, poco a poco, recupere la confianza. 

Dirígete a él con calma

Esta es una máxima que hay que aplicar con todos los mamíferos, sean estos bípedos o cuadrúpedos.

Si quieres saber cómo calmar a un gato nervioso, no puedes hacer es dirigirte a él haciendo aspavientos o mostrando nerviosismo.

Cuanto mayor sea la calma que le transmitas, mejor. Acariciar al gato también puede ser una buena opción.

No lo agobies

Los gatos, al igual que los humanos, no quieren estar agobiados. Si ves que en un primer momento rechaza tus atenciones, no lo agobies y deja que dé sus paseos. Probablemente, cuando pase un rato, estará en disposición de acogerte y de que lo mimes. 

Usa feromonas

Las feromonas pueden servir para que un gato se calme pero, eso sí, lo mejor es que las compres en el veterinario. Este es un remedio que se debería utilizar siempre que un facultativo veterinario te lo haya aconsejado antes. Así ganarás en tranquilidad y reducirás el estrés de tu gato. 

Evita a desconocidos

Los gatos, aunque son más independientes que los perros, no deberían tratar con desconocidos en momentos de estrés. Si está en tu mano, evita que contacte con otros gatos o humanos desconocidos en ese momento. Esto evitará que tu mascota hiperventile y contribuirá a su tranquilidad. 

Reduce los ruidos

Ni a los humanos ni a los animales les gusta oír mucho ruido cuando están nerviosos o estresados. Si en tu casa tienes un espacio silencioso para que se tranquilice, llevarlo allí es una buena alternativa. Esto, a la larga, permitirá que se vaya calmando y que recupere su estado previo. 

Estas estrategias son ideales para aprender cómo tranquilizar a un gato. Comparte este artículo en tus redes sociales para ayudar a otras personas que tienen gatos en casa a tener una convivencia tranquila y apacible.