Bonito, curioso y juguetón. Así es el degú como mascota. Si estás pensando en que se convierta en tu nuevo compañero de piso, debes conocer sus cuidados y comportamiento para que tengáis una relación cercana y saludable. 

¿Cómo es el degú?

El degú es un animal pequeño (entre 25 y 31 cm), de color marrón (aunque con el vientre más claro) y con cola larga terminada en un penacho de pelitos. Las orejas son grandes para su tamaño, los ojos pequeños y negros y los bigotes muy largos para ayudarles a orientarse mejor. 

Las patas tanto delanteras como traseras cuentan con 5 dedos que les ayudan a manejar objetos pequeños. También cuentan con pequeñas protuberancias en estas zonas que les ayudan a tener un mejor agarre de cualquier alimento. 

Estos animales proceden de Chile, concretamente de las laderas de los Andes. Suelen vivir en familias de 5 a 10 miembros, por lo que son muy sociables. Construyen diferentes madrigueras y túneles en los que se guarecen por la noche, ya que, a diferencia de otros roedores, estos animales tienen hábitos diurnos. 

Carácter del degú

Son activos, juguetones y sociables, por lo que lo mejor es que tengas varios a la vez. Un degú solo puede llegar a deprimirse y generar una actitud agresiva hacia las personas, así como provocarse autolesiones y tener otros problemas de salud. 

Los degús son muy sociables, por lo que les gusta mucho vivir con otros miembros de su propia especie.

Hay algunos comportamientos que, aunque a nosotros nos parezcan un tanto extraños, son completamente normales para el Octodon degus. Un buen ejemplo son sus señales de comunicación, como el chasqueo de dientes (puede ir acompañado de gruñidos como una expresión agresiva contra algo que no le gusta), cocleo o pequeños chillidos (que le sirven para comunicarse). 

También es normal que, si tienes varios, duerman muy pegados, incluso unos encima de otros. Y si ves que dos de ellos se comienzan a empujar, no te preocupes, son pequeñas discusiones entre ellos en las que no tienes que interceder. 

Otro comportamiento habitual es saltar, correr en la jaula y revolcarse en el sustrato, pues son muy juguetones. Si ves que se protegen tras la cola (como gesto de sumisión) o que tienen el pelo erizado (como señal de alerta) en alguna ocasión esporádica, no te preocupes. De hecho, son comportamientos normales cuando el animal acaba de llegar a un nuevo hogar. 

Por último, y aunque te dé un pelín de asco, no te preocupes si ves que alguna vez tus degús comen sus propias heces. Es una conducta normal en esta especie, pues les ayuda a absorber mejor algunas vitaminas. 

¿Qué suele comer?

La alimentación del degú se debe basar en el pienso especial, pero si te es difícil encontrarlo, puedes sustituirlo por el de chinchilla o conejo. Pero este pienso siempre debe ser combinado con verduras, flores y algunas hierbas

Buenos ejemplos son las hojas de remolacha, nabo, zanahoria, acelga, lechuga, espinacas, escarola o apio. También puedes darle frutos secos (a modo de premio), tréboles, césped o dientes de león. Pero recuerda que el azúcar, los tubérculos y la col pueden ser altamente tóxicos para estos animales. 

¿Cuál es su hábitat?

Para el hábitat del degú te aconsejamos que les brindes una jaula (mejor que una urna) grande en la que les pongas muchas zonas de juego, ruedas, rampas, varios niveles y espacios para trepar. Eso les ayudará a mantenerse activos y entretenidos. 

En cuanto al sustrato, usa siempre uno especial para roedores, nunca uno de gatos o de rejillas de jaula, ya que sus patas podrían dañarse. No olvides incorporar un nido donde tus mascotas puedan sentirse protegidas para descansar. 

Higiene del degú

No se bañan con agua y jabón, ni mucho menos. Eso podría dañar su pelaje y su piel. Para ello mejor bríndales la posibilidad de acceder a un cuenquito con arena. Ellos mismos se asearán con ella sin que tengas que hacer nada. 

Por otro lado, entre los cuidados del degú está la limpieza de su jaula, pero para ello no debes coger nunca por la cola a tu mascota para ponerla en otro lugar, ya que puede deprenderse de ella si se siente en peligro. En tal caso, la cola no volverá a crecer y el degú la mordisqueará para cortar la hemorragia. 

Ahora que conoces cómo es el animal degú como mascota, ¿te animas a que algunos de ellos te hagan compañía en casa? Recuerda que si tienes alguna duda sobre cómo cuidarlos, siempre puedes preguntarnos.