También pueden deprimirse y existen varias señales para identificar este estado. Son animales muy emocionales, intuitivos y sensibles que necesitan de la atención y el cariño de sus dueños. Sin embargo, pueden deprimirse por varios motivos como la soledad, una enfermedad o un aislamiento excesivo. Te contamos cuáles son los principales síntomas de la depresión en los perros y cómo abordarla.

Síntomas de depresión en perros

Duerme en exceso, incluso casi todo el día.

Pérdida de interés por sus rutinas diarias y su entorno. Puede que no le apetezca jugar como antes. 

Se esconde debajo de las mesas y apenas interactúa.

Aúlla o gime a menudo sin motivo aparente.

Pérdida de apetito o trastornos alimenticios.

Pérdidas de orina y excrementos cuando duerme.

Se mueve arrastrando las patas.

Conductas compulsivas, como morderse las patas.

Cómo tratar a un perro deprimido

Es muy importante identificar los síntomas antes de abordar la causa por la que el perro está deprimido. Una vez profundices, puedes llevar a cabo las siguientes recomendaciones.

Amplía sus rutinas de paseo: no te limites a sacarle a la calle solo cuando deba hacer sus necesidades. Prueba a darle más tiempo y espacio para jugar o relacionarse con otros perros.

No le dejes solo en casa  mucho tiempo: atar a tu can a la terraza cuando salimos por un tiempo prolongado o evitar muestras de cariño pueden ser factores clave en la depresión de un perro. Si tienes que pasar tiempo fuera de casa,  procura que se relacione con otras personas y trata de compensarle con mimos y cariño.

Introduce nuevos hábitos en su vida: es un animal muy sensible e intuitivo, por lo que resulta más fácil incluir ciertas técnicas de modificación de su conducta. Por ejemplo, puedes sustituir los paseos por una ruta en bicicleta con tu perro o introducir otra mascota en casa para una mayor interacción.

Aunque existen fármacos para tratar la depresión en perros, desde La Fortuna te recomendamos acudir antes a tu veterinario de confianza y obtener un diagnóstico de manos de un profesional. ¡En La Fortuna no existen los animales tristes!