Nos parecemos mucho más de lo que queremos admitir. Porque sí, la depresión en gatos es tan común como puede ser en los seres humanos, aunque se produce por distintas causas, como es lógico. Sigue leyendo y descubre cuáles son sus síntomas y cómo tratarlo. Verás que, al final, ¡todo se basa en darle mucho cariño!

Síntomas de un gato deprimido

¿Un problema físico o psicológico? Lo primero que debes determinar es cuál de los dos tipos de causas generan los síntomas que te vamos a explicar a continuación. Por eso es imprescindible que visites a un veterinario para descartar cualquier otra patología y poder ayudar a tu mascota tal y como necesita realmente. 

Falta de apetito

Aunque este síntoma también está vinculado a otras muchas enfermedades, puede ser un rasgo característico de que tu peludito amigo no está pasando por un buen momento anímico. Si viene combinado con algún otro indicio de los que vamos a hablar a continuación, es probable que tu gato tenga un episodio depresivo. 

Falta de actividad

La falta del típico comportamiento de juego, la apatía y un excesivo número de horas de sueño pueden denotar un problema psicológico y un síntoma de la depresión en gatos. Esto generalmente viene acompañado de una menor relación con las personas o con otros animales y una disminución de la actividad en general. 

Tendencia a esconderse

Si tu gato está constantemente escondiéndose o escapándose de casa, puede que esté pasando una temporada especialmente triste. También puedes observar si se está sobresaltando con más facilidad que de costumbre. 

Causas de la depresión en gatos

Estos animales son muy sensibles a cualquier cambio en su entorno, por lo que las causas de un gato depresivo pueden ser muy diversas. No obstante, hay algunas que muy probablemente pueden generar un mal estado psicológico en tu mascota. 

Cambio en la familia

La depresión en gatos puede deberse a diversas causas, pero casi siempre se mitiga con más atención, tiempo de juegos y cariño.

La llegada de nuevos miembros a la familia, como un bebé u otros animales, les puede generar cierta ansiedad a los gatos. También pueden darse problemas psicológicos al cambiar de cuidadores o al ser dado en adopción. 

Mudanza o estrés

Las mudanzas, los viajes o los cambios de hábitat en general son muy angustiosos para ellos, ya que son animales muy territoriales. También otros traumas o shocks como el tener un accidente, una pelea muy fuerte con otro animal o la muerte de un ser querido pueden ocasionar depresión en los gatos. 

Soledad o falta de cariño

Un minino que pasa demasiadas horas solo puede estar mucho más triste que otro que se siente acompañado. Esto también puede pasar por falta de atención o juegos, así como cuando se le está regañando y gritando constantemente. 

Agresividad o patologías

Que un gato tenga riñas o peleas constantes con otros felinos o animales puede generar problemas psicológicos en el felino. Además, hay enfermedades que pueden desencadenar un cuadro depresivo, por lo que es fundamental acudir al veterinario en caso de duda. 

Cómo curar la depresión en gatos

Hay muchas formas de mitigar o evitar la depresión felina, pero casi todas pasan por darle más cariño, atención y tiempo a tu mascota. Verás que con estas sencillas acciones tu mascota se siente mucho más querida y acompañada

Dedícale más tiempo

Dedica como mínimo media hora al día para reforzar el vínculo con tu gato. Juega con él, acaríciale o dale un masaje detrás de las orejitas. Lo importante es que tu cuadrúpedo amigo no se sienta triste o desatendido psicológicamente.

Bríndale más compañía

Si por tu trabajo no puedes estar más horas en casa, adoptar a otro felino u otra mascota puede ser una opción. No obstante, cerciórate de que, aunque tu gato esté deprimido, puede convivir con otros, para lo que puedes preguntar a un etólogo. 

Adaptación y juguetes

Puedes hacerte con algunos juguetes interactivos para que el gato pueda entretenerse mucho más las horas que tú estás fuera de casa. Además, también puedes mejorar su condición física dándole la opción de trepar por rascadores más altos o adaptando la casa para que pueda jugar en diferentes habitaciones. 

Ahora que sabes cómo tratar la depresión en gatos, no olvides brindarle a tu mascota todo tu tiempo, amor y cariño. ¡Seguro que te lo agradece sintiéndose más feliz y afectuoso! Comparte este artículo en tus redes sociales para que cada vez más personas sepan cómo hacer felices a sus mascotas.