Es uno de los roedores más habituales en cualquier hogar como mascota. Sin embargo, es importante tener en cuenta las siguientes enfermedades que pueden tener los hámsters y abordarlas lo antes posible.

Resfriados y problemas respiratorios

El hámster puede manifestar un resfriado si estornuda o tiene la nariz húmeda, motivo por el que hay que evitar colocar la jaula en zonas con fuertes corrientes de aire. También puede presentar problemas respiratorios si muestra una respiración lenta con chirridos, síntoma ante el que recomendamos acudir al veterinario.

Problemas intestinales

Diarrea: debido a una alimentación incorrecta con exceso de fruta o verdura, además de corrientes de humedad.

Estreñimiento: malestar abdominal que puede llevarle a dejar de comer. La principal causa de estreñimiento puede ser una ingesta insuficiente de líquido. 

Prolapso rectal: parte del recto sale por el ano, lo cual puede implicar una intervención quirúrgica.

Cálculos en la vejiga

El hámster presenta dolor, dificultad para orinar y gotitas de sangre en la orina. Esta enfermedad se asemeja a la infección de útero, la cual solo se presenta en hembras.

Enfermedades de la vista

Conjuntivitis: la inflamación de la parte interna de los párpados provoca que sus ojos estén rojos y pegajosos. El motivo de la conjuntivitis suele darse por reacción alérgica a sustancias irritantes.

Cataratas: el cristalino del ojo se vuelve turbio y blanco, lo cual implica una posible pérdida de visión que se manifiesta con la edad.

Glaucoma: los ojos se ven más grandes y suele ser a causa de agarrar al hámster por la nuca. Procura evitar este gesto.

Enfermedades de la piel

Ácaros: pequeños parásitos casi invisibles que producen picor en la piel del hámster, motivo por el que se rascará en exceso. Procura aplicar sprays anti ácaros con un cepillo de dientes limpio.

Piel grasienta: en algunos casos es por motivos genéticos, si bien otras veces puede ser signo de una limpieza incorrecta.

Alergias: se presenta a través de enrojecimiento y sequedad en la piel a través de llagas o pérdida de pelo. Las alergias suelen ser indicativo de dietas inadecuadas o presencia de parásitos.

Tiña: es un tipo de hongo que rompe el pelo y produce calvas en la piel a causa de una jaula sucia. Si un hámster enferma de tiña se trata con medicamentos con griseofulvina y champú antifúngico.

Abscesos: infección bacteriana de la piel que produce una inflamación que puede presentar pus. Se recomienda una limpieza diaria con antiséptico.

Dientes

Los hámsters pueden presentar dientes demasiado grandes o rotos. Las causas suelen ser una falta de déficit de calcio en la dieta o la presencia de accesorios a roer demasiado inadecuados.

Quistes y tumores

El hámster puede presentar quistes (saco lleno de líquido en una zona hinchada) y tumores (bultos grandes). Ambas enfermedades requieren de la visita al veterinario.

Obesidad

Una dieta incorrecta puede provocar que el hámster se vuelva más perezoso y sedentario. En este caso, procura sustituir golosinas por verduras e introducir una bolita en la jaula como complemento a la rueda.

En La Fortuna resolvemos todas tus dudas relacionadas con las posibles enfermedades de tu hámster. Consúltanos cualquier servicio que requiera tu peludo y pequeño amigo.