Son mascotas delicadas que necesitan de unos cuidados muy específicos para mantenerse en forma. ¿Quieres conocer las enfermedades de los hurones más comunes para poder llevar al tuyo al veterinario con los primeros síntomas? Sigue leyendo y descúbrelas. 

Este mustélido doméstico, antaño adiestrado para la caza, hoy es un compañero de vida. Ahora bien, esta domesticación trae consigo un cambio de hábitos que, en ocasiones, puede provocarle problemas de salud. Es bueno, pues, estar al corriente de los problemas recurrentes en los distintos tipos de hurones.

Los hurones padecen enfermedades parasitarias con cierta frecuencia que generan problemas intestinales y pérdida de vigor.

Hay dos aspectos importantes que nunca tienes que olvidar. En primer lugar, que en caso de ver algún síntoma extraño, tienes que ir a tu veterinario de confianza. Por otra parte, que los hábitos saludables ayudarán a que las probabilidades de padecer enfermedades sean menores.

Enfermedad adrenal

La enfermedad adrenal de los hurones es uno de sus problemas más recurrentes. Consiste, básicamente, en un aumento de tamaño estas glándulas situadas debajo de los riñones. El resultado final es que se dificulta la función hormonal habitual. 

Parásitos internos

Los parásitos internos, una dolencia muy habitual en las mascotas, son también una amenaza para los hurones. Estos parásitos pueden crear diferentes problemas intestinales, desde diarrea a vómitos y falta de apetito.  

Hiperestrogenismo

El hiperestrogenismo se da tan solo en las hembras jóvenes y sucede cuando algunos ejemplares tienen niveles superiores a lo habitual de esta hormona. Esto puede generar tumores u otros problemas, de ahí que sea conveniente realizar una castración química o quirúrgica. 

Sarna ótica

La sarna ótica es, en esencia, una sobreproducción de cera en los oídos. Si no se trata esta situación, tu mascota padecerá picores o irritaciones que pueden desembocar en otros trastornos. Es relativamente fácil de identificar por un olor más fuerte de lo normal en esa zona.

Moquillo

El moquillo es una de las enfermedades del hurón menos comunes, porque se da más más en perros. Puede llegar a ser mortal y, por ello, es imprescindible que vacunes a tu mascota cuando cumpla las ocho semanas de vida. 

Linfoma

El linfoma es un tipo de cáncer relativamente habitual en los hurones, más que otro tipo de tumores. Por lo tanto, no te ha de extrañar que este problema se pueda dar en tu peludo amigo. Si tienes que realizar tratamiento, es probable que sea necesario aplicar quimioterapia. 

Rabia

La rabia es una enfermedad potencialmente peligrosa para los hurones y, además, es contagiosa. Esta dolencia puede ser mortal, de manera que conviene vacunar a tu mascota cuando es pequeña. 

Sarna sarcástica

La sarna sarcástica está generada por un ácaro y resulta muy molesta para los hurones. No en vano, tienen sarpullidos y eso les genera picores, heridas y una pérdida del pelo. La higiene es uno de los métodos más efectivos para evitar que se dé este problema. 

Insulinoma

La insulinoma es un problema hormonal que se da cuando el páncreas genera un exceso de insulina. Las consecuencias más comunes son una bajada de glucosa con los problemas subsiguientes. En caso de no tratarse a tiempo, puede acabar convirtiéndose en un tumor.

Miocardiopatía dilatada

Este es uno de los problemas de corazón más recurrentes en hurones y consiste, básicamente, en que este se hace más alargado y se debilita. Como consecuencia, la sangre no se bombea de forma correcta. Lo más recomendable es realizar un diagnóstico precoz. 

Las enfermedades de los hurones son, como puedes ver, de diferente naturaleza. Por ello, es imprescindible que nunca dejes de visitar a tu veterinario de confianza para hacerle revisiones periódicas. ¡Comparte este artículo en tus redes sociales para informar a otros propietarios de mascotas!