Adoramos a nuestras mascotas. Por eso viven con nosotros, les damos abrazos y besos en la cabecita y pasamos tiempo jugando con ellas. Sin embargo, es conveniente conocer lo que son las enfermedades zoonóticas, cómo pueden afectarnos y cómo evitar el contagio.

Una enfermedad zoonótica es aquella que los animales pueden transmitir a los seres humanos. Teniendo en cuenta que en cualquier sociedad el ser humano está en contacto con los animales, los casos de zoonosis son bastante raros. No obstante, la mejor manera de prevenir su aparición siempre es la debida vacunación de las mascotas y el ganado.

Tanto los animales domésticos (gatos, perros, vacas, ovejas…) como los salvajes (murciélago, mofetas, mosquitos…) pueden transmitir enfermedades zoonóticas.

Aunque a priori podamos pensar que los animales que pueden contagiarnos enfermedades son los domésticos, no solo ellos pueden contagiarnos.

Los mosquitos o los murciélagos, por ejemplo, son capaces de provocarnos diversas dolencias.

Enfermedades zoonóticas más comunes

A pesar de que existen una gran cantidad de estas patologías que pueden llegar al ser humano a través de otros animales, hoy trataremos las que provienen de las mascotas más convencionales.

Zoonosis entre perros y humanos

Leishmaniosis canina

Esta enfermedad en general afecta a los perros y se produce por la picadura de un mosquito (concretamente el Phlebotomus perniciosus). Produce efectos muy graves en los animales, como pérdida de peso, úlceras en la piel, caída del pelo o diarreas. Además, hoy por hoy no existe cura, aunque una vez infectado el animal puede tratarse con medicación.

En general los seres humanos cuentan con un sistema inmune preparado para combatir la enfermedad. No obstante, en los casos de personas inmunodeprimidas puede haber contagio, pero siempre por picadura directa del mosquito, no por contacto con el perro.

Campylobacteriosis

Esta enfermedad afecta al sistema digestivo tanto de los perros (también puede darse en gatos) como de las personas, lo que provoca diarrea, a menudo acompañada de sangre. Esta patología se contagia por beber agua contaminada y generalmente los afectados se recuperan solos y sin ayuda de fármacos.

Rabia

La rabia es una zoonosis que se contagia a través de la mordedura del perro infectado (aunque también la pueden padecer otros animales) o por contacto de una herida con la saliva del animal. Al no existir tratamiento ni en humanos ni en perros, la mejor opción es la prevención a través de la vacuna

El proceso de la enfermedad es muy rápido, pues pasa por la pérdida de apetito, las alucinaciones (y consecuentes cambios de comportamiento), la parálisis de las patas traseras y la muerte del animal en apenas 15 días.

enfermedades-zoonoticas

Zoonosis transmitidas por gatos

Tiña

Esta infección (que también puede afectar a los perros) provoca problemas cutáneos tanto en las personas como en los animales. Esta dolencia generada por un hongo es común en aquellos casos en los que el animal es bañado más veces de las recomendables, lo que genera problemas en el sebo que protege su piel.

Puede contagiarse a través del contacto directo con el gato enfermo y puede producir alopecia, inflamación y descamación de la piel. A día de hoy no existe una vacuna que sea realmente eficaz para paliar esta enfermedad, por lo que la única solución pasa por la prevención

 Toxoplasmosis

Es uno de los ejemplos de zoonosis más habituales. Mientras que en el gato se produce un cuadro leve de diarrea y apatía, en las personas puede generar un cuadro agudo con los mismos síntomas de un resfriado fuerte. En las mujeres embarazadas esta dolencia puede resultar muy peligrosa por la posibilidad de generar alteraciones en el desarrollo del feto.

Para evitar el riesgo de toxoplasmosis, lo más importante es la prevención. Para ello es imprescindible que se recojan siempre las heces de los gatos (que es donde están los huevos del toxoplasma y, en consecuencia, el foco de la infección) con guantes. De hecho, si se puede evitar que sea una mujer embarazada la que recoja estos desechos, mejor.

Enfermedad del arañazo del gato

Causada por la bacteria Bartonella henselae, esta enfermedad puede transmitirse por el arañazo o la mordedura de un gato, así como por las pulgas que han estado en contacto con el animal antes de pasar al ser humano. También puede haber contagio si la saliva del felino afectado entra en contacto con las mucosas de la boca, la nariz o los ojos de la persona.

Tras contagiarse, la persona padece una gran inflamación en la zona de la herida (que puede extenderse a otras partes del organismo) y fiebre. En la mayor parte de los casos, esta dolencia no es grave, no requiere tratamiento alguno y remite al poco tiempo. Solo en los casos de personas con el sistema inmune debilitado, el médico podrá decidir si hace falta antibióticos o no.

Como ves, tus queridas mascotas pueden transmitir enfermedades zoonóticas, pero en general no corres un peligro inasumible. Con un poco de prevención en forma de vacunas y asistencia veterinaria y los cuidados básicos, tienes más que suficiente. Comparte este artículo en tus redes sociales para que tus amigos con mascota también lo sepan.

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