El gato albino es un felino que padece una mutación genética. Por este motivo, es una mascota que necesita de ciertos cuidados especiales que te explicamos a continuación.

Cómo reconocer a un gato albino

La herencia genética que reciben los seres vivos define, en gran medida, su aspecto físico. Un buen ejemplo son los gatos albinos, que carecen de melanina, un pigmento natural de la piel, los ojos y el pelaje. Esta mutación es genética y puede ser hereditaria, aunque no siempre se percibe a simple vista. Sin embargo, existen varias pistas que permiten reconocerlo:

Su pelaje es blanco y sin ninguna mancha de color. Esta raza es muy similar al gato blanco, por lo que es fácil confundirse.

Tiene los ojos azules o de dos colores. Estas dos características no pueden darse al mismo tiempo.

Su piel, orejas, patas, labios y párpados son de color rosa, es decir, que carecen de pigmentación.

Cuidados de los gatos albinos

¡Cuidado con el sol!: estos gatos no poseen pigmentación y por eso son ultrasensibles al contacto continuado con el sol. Recomendamos vigilar su exposición y aplicar un protector especial en sus orejas y nariz, especialmente en la época de primavera y verano.

Algunos pueden ser sordos: la mejor forma de saber si esta patología afecta al gato consiste en analizar el comportamiento del gato albino bebé.

Realiza un reconocimiento anual a tu mascota.

Estos gatetes también necesitan mimos.

Si tienes dudas acerca de los cuidados de tu gato albino o bien vas a adoptar a uno, no dudes en consultar a tu veterinario de confianza. En La Fortuna respondemos a todas tus preguntas.