Si tu gato estornuda mucho, al igual que en los humanos, pueden deberse a varias razones. Y, en la mayoría de los casos, estas no son graves. En cualquier caso, no está de más conocer las causas para actuar a tiempo si fuese necesario. ¿Quieres saber cómo ayudar a tu mascota? Sigue leyendo, porque esto te interesa. 

Los estornudos de los gatos pueden deberse a problemas de salud o a factores externos como el clima o el humo.

Lo primero que hay que tener presente es que los estornudos de los gatos pueden deberse a causas puntuales. Por lo tanto, antes de aventurarte a pensar en cualquier tipo de patología, debes asegurarte de que son reiterados. En tal caso, existen varias causas relacionadas con patologías que pueden indicar la necesidad de llevar a nuestro gato al veterinario. Sigue leyendo y descúbrelas. 

¿Por qué estornudan los gatos?

Rinitis

La rinitis es una inflamación de mucosa de la nariz que puede incluso llegar a ser crónica. El resultado más evidente es que a tu gato le picará la nariz y eso le provoca los estornudos. 

Alergias

Las alergias son otra razón recurrente por la que tu gato no para de estornudar.

En estos casos, el polvo, algunas plantas, el polen o determinadas sustancias pueden provocar estornudos continuados. Es muy importante que estés atento para identificarlos. 

Humo del tabaco

No nos engañemos, el humo del tabaco no es agradable para nadie, y para tu amigo peludo tampoco. Si fumas o hay una habitación en la que se concentre el humo, es probable que tu gato estornude. 

Traumatismos

Los traumatismos en la nariz provocan, tangencialmente, estornudos. Lo mismo sucede en los dientes, así que deberás estar atento después del diagnóstico, sobre todo los días inmediatamente posteriores. 

Obstrucciones

Las obstrucciones por pequeños objetos provocan el estornudo como maniobra para intentar expulsarlos. No es muy común que esta situación se prolongue y, además, si es grave, el estornudo vendrá acompañado de otros efectos. 

Infecciones

Las infecciones víricas o bacterianas provocan numerosos síntomas en los animales y la tos reiterada es uno de ellos. Eso sí, suele venir acompañada de pérdida de peso y del apetito. 

Como ves, si tu gato estornuda es un síntoma al que debes prestar atención. Recuerda visitar al veterinario en cuanto veas que se repiten demasiado. ¡Comparte este artículo en tus redes sociales para ayudar a otros cuidadores!