¿Tu mascota suele rechazar todos los juguetes que le has ido comprando y sigue jugando con su caja? Te contamos por qué a los gatos les gustan las cajas.

Aportan un refugio

Los gatos son felinos y descendientes de los grandes depredadores y, por lo tanto, les gustan los espacios cerrados en los que sentirse seguros. Las cajas suponen pequeños refugios que les permiten protegerse de cualquier amenaza y adaptarse al entorno.

Un buen punto de visión

Para los gatos las cajas son buenos escondites porque también les aporta un buen ángulo de visión, ya que podrán controlar a cualquier presa o intruso desde una misma posición.

Esta característica, como no podía ser de otra manera, también procede de su origen depredador de felino.

Suponen un gran aislante

Las cajas, al ser casi siempre pequeñas y cerradas, aportan mayor calor a nuestra mascota, llegando a alcanzar casi los 37ºC. El gato busca calidez y comodidad todo el tiempo, por lo que se sentirá muy calentito cuando está aprovechando este espacio.

Les encanta la textura

El cartón es un material que permite al gato morder y rascarse cuando sienta picor.

Tu mascota, además de sentirse cómoda, necesita un hogar práctico en el que también pueda divertirse.

Una mejor adaptación 

Un estudio de la Universidad de Utrecht asignó cajas a un grupo de mininos abandonados y a otros no. La investigación confirmó que los gatos que las usaban se adaptaban con mayor facilidad a su nuevo entorno, mientras que el resto se mostraba más retraído.

La clave para hacer feliz a tu mascota es sencilla: guarda la caja de tu gato y haz la prueba, especialmente cuando el minino es pequeño y está en plena fase de adaptación. Descubre otras muchas curiosidades sobre animales en el blog de La Fortuna.