Gatos y embarazo: síntomas de la toxoplasmosis

La toxoplasmosis felina está originada por un parásito unicelular llamado “Toxoplasma gondii”, muy extendido. En Estados Unidos se dice que más de 60 millones de personas podrían estar infectadas por esta enfermedad.

En principio no es una enfermedad que se manifieste claramente, por lo que no habrá síntomas evidentes. En algunos casos y a personas con efecto de riesgo alto, como es el caso de mujeres embarazadas, pueden ocasionarles problemas serios en su salud.

 

Embarazo y toxoplamosis, síntomas

 

Los síntomas que provoca esta infección, son muy variados. En la mayoría de los casos, las personas infectadas no se dan cuenta. Puede darse el caso de que piensen que se trata de una gripe, haya dolores musculares, etc. En los casos más agudos de infección, pueden originarse daños al cerebro, los ojos y a otros órganos.

En lo que respecta a los gatos y embarazo humano si los niños se infectan durante su gestación, se ha observado que no tienen ningún síntoma al nacer, pero estos síntomas podrían aparecer más adelante, en algún momento de su vida. En una proporción mínima, se observan daños cerebrales y oculares.

Gatos y embarazo: el Test

Si se está planificando un embarazo para aumentar la familia, y hay gatos en casa, lo mejor es hacerse el test de Toxoplasma. En el caso de que el test sea positivo, la futura mamá tiene anticuerpos porque ya ha pasado por la enfermedad. En este supuesto no hay que preocuparse mucho. Es peor si el test sale negativo y nunca ha existido infección, esta situación podría ser de riesgo y hay que tomar precauciones.

 

El tratamiento

Una vez que se confirma el diagnóstico de la toxoplasmosis, no es normal que se imponga un tratamiento. Pero para las mujeres embarazadas, y otros grupos de riesgo como las personas inmunodeprimidas, sí hay medicación.

 

Medidas de prevención

Para que las mujeres embarazadas no tengan mucha exposición al toxoplasma, hay algunas pautas en la convivencia con el gato.

  • Los trabajos en el jardín siempre con guantes, porque puede ser que haya restos de heces.
  • En lo posible, sería recomendable que otra persona de casa limpiara la caja de arena del gato. En cualquier caso, siempre usar guantes desechables y lavarse las manos con jabón y agua tibia.
  • No alimentar al gato con carne cruda
  • En lo posible, hay que evitar que el felino salga de casa. Cuanto menos salga, menor será la exposición a los parásitos.
  • Siempre lavarse las manos con mucho cuidado antes de comer, y cuando se haya estado en contacto, por cualquier causa, con la carne cruda.
  • No frotarse la cara ni los ojos cuando se esté preparando la comida.
  • Limpiar bien la superficie de trabajo en la cocina, tablas de corte, etc.
  • Sobre todo, para las embarazadas, no comer carne o ave cruda o poco hecha, jamón, ni frutas o verduras sin lavar, huevos, leche sin pasteurizar, etc.

 

Embarazo y gatos domésticos, el contagio

 

Normalmente, las vías de contagio de este Toxoplasma son orales. Los microorganismos que provocan la enfermedad pasarían a nuestro sistema digestivo a través de la boca.

 

Ejemplos de contagio:

  • Si manipulamos la bandeja donde el gato infectado deposita sus heces, y después no nos lavamos las manos, la posibilidad de contagio es grande. En el momento en que nos llevemos las manos a la boca o toquemos con ellas algún alimento, el riesgo es grande.
  • También existe contagio si nos llevamos las manos a la boca tras tocar carne o verdura crudas, que estén contaminadas, o directamente comiendo carne poco hecha contaminada. La carne con mayor riesgo es la de cerdo y la de cordero.
  • Los utensilios de cocina que hayan estado en contacto con carne o verdura contaminadas, también son fuente de riesgo.
  • Tomando agua contaminada con Toxoplasma.
  • Raramente puede suceder que trasplantes de órganos y transfusiones de sangre puedan originar el contagio.
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2017-05-11T12:34:34+00:00