“Mi gato nunca se ríe o se lamenta, siempre está razonando”, decía Miguel de Unamuno. Sin embargo, cuando vemos que sí que se lamenta, saltan todas nuestras alarmas. Y mucho. Hoy te explicamos qué es la gingivitis en gatos, cómo reconocerla y cómo puede afectar a tu mascota

La gingivitis o estomatitis felina es una inflamación que afecta a las encías y a otros tejidos bucales de los gatos. Su origen suele ser la acumulación de sarro y placa en los dientes del felino, aunque también puede aparecer como efecto secundario de otras patologías.

Esta enfermedad tiene un proceso muy lento y progresivo. De hecho, en general los dueños de los mininos no se dan cuenta del problema hasta que el animal presenta halitosis y sangre en las encías o deja de comer.

Cuando la patología ha llegado a ese estado de desarrollo, lo mejor es llevar al gato con gingivitis al veterinario para que sea un profesional el que determine la magnitud del problema y el tratamiento a seguir.

Causas y síntomas de la gingivitis felina

Aunque, como ya hemos comentado, esta patología suele tener como origen una acumulación excesiva de sarro y placa (lo que genera un ambiente ideal para la proliferación de bacterias), también hay otros trastornos que pueden derivar en estomatitis.

La insuficiencia renal crónica y algunas enfermedades respiratorias de origen viral pueden estar detrás de este tipo de afecciones. En estos casos la manifestación generalmente es en forma de úlceras bucales sobre la lengua o el paladar. También se pueden presentar algunos síntomas de gingivitis en aquellos animales afectados por el virus de la inmunodeficiencia felina.

Como ya hemos comentado, los principales síntomas que vemos en los mininos cuando tienen esta afección es la aparente pérdida de apetito, el sangrado de las encías (acompañado de una salivación excesiva) y el mal aliento.

Para confirmar que el gato está sufriendo este problema, podemos intentar abrirle un pelín la boca para ver si tiene las encías inflamadas y enrojecidas. También podemos revisar si hay alguna úlcera visible.

Los síntomas más comunes de la gingivitis felina son la halitosis, la pérdida de apetito, la inflamación y el sangrado de las encías.

No obstante, ten mucho cuidado al manipular la cabecita de tu mascota, ya que es probable que, si está sufriendo este problema, tenga dolor y molestias. En cualquier caso, lo que debes hacer en cuanto notes cualquier síntoma, es acercarte con tu gatito a un centro veterinario.

Tratamiento de la gingivitis en gatos

En función del caso y de la gravedad, existen diferentes tratamientos. Si hay infección, lo más probable es que los profesionales veterinarios decidan utilizar antibióticos. Cuando se evidencia una gran inflamación o un problema inmune tras la gingivitis, se puede optar por corticoides.

Existen otros tratamientos para intentar paliar la enfermedad, pero lo importante es, sin lugar a dudas, llevar al animal al veterinario. Solo los profesionales con experiencia son capaces de determinar el alcance de la enfermedad y los medicamentos a utilizar en cada caso. Si necesitas nuestra ayuda, siempre puedes visitar nuestra clínica veterinaria en el barrio de La Fortuna.

La gingivitis en gatos no es una enfermedad muy grave, pero sí que puede generar unas molestias más que considerables en el día a día de tu mascota. Si quieres que los gatos de tus amigos tampoco lo sufran (o lo menos posible), comparte este artículo en tus redes sociales. Sus peluditos compañeros de piso te lo agradecerán.

¿Te ha gustado? ¡Compártelo!
Share on Facebook
Facebook
Tweet about this on Twitter
Twitter
Email this to someone
email