Muchas proceden de entornos salvajes y siguen teniendo hábitos que debes respetar si tienes una en casa. Te contamos todo sobre la hibernación de las tortugas.

¿Hibernan las tortugas?

Son animales cuya temperatura corporal está ligada a las condiciones del ambiente en el que viven. Los cambios de temperatura pueden ser algo bruscos, especialmente entre el día y la noche y en función de las estaciones. En otoño y en invierno, al ser estaciones más frías, incitan a la tortuga a hibernar, un proceso que requiere de los mejores cuidados.

Consejos para la hibernación de tu tortuga

Antes de hibernar

Debes alimentar a tu tortuga muy bien durante el verano y recomendamos que 6 semanas antes de la hibernación incrementes los carbohidratos y vitaminas en su dieta. Los brotes de plantas jóvenes, la alfalfa, la calabaza, la manzana o el melón son buenas opciones.

Debes suministrar agua a tu tortuga en todo momento, ya que son capaces de reabsorber el agua de la vejiga para evitar perderla a través de la orina.

Durante la hibernación

Las tortugas no comen durante la hibernación, por lo que no trates de alimentarla.

Evita molestar a tu tortuga durante la hibernación pero sí mantén un cierto control de su estado (comprueba sus ojos y si ha perdido o ganado peso).

Ante los signos de deshidratación, como piel seca o pérdida de peso, coloca en remojo a la tortuga unas 2 horas a una temperatura que no supere los 24ºC.

Si tu tortuga es terrestre, acondiciona una porción de tierra esponjosa y húmeda donde pueda enterrarse. Si hiberna en el interior del caparazón, coloca tierra húmeda en una cajita.

Después de hibernar

La tortuga necesita rehidratación tras la hibernación, por lo que recomendamos ofrecerle alimentos como tomates o pepino, ricos en agua. Debes despertarla exponiéndola al sol para que sintetice de nuevo la vitamina D y equilibre su metabolismo de calcio.

Si quieres saber más sobre la hibernación de las tortugas terrestres o de agua, no dudes en consultarnos en La Fortuna todas las dudas relacionadas.