Iguana verde: lo que necesitas saber sobre este reptil

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Hay personas con gustos exóticos que no se conforman con tener un perro o un gato como animales de compañía. Para ellos existe la posibilidad de tener como mascota a un reptil, y qué mejor opción que la iguana verde.

Si logramos crear un ambiente adecuado para este tipo de animalito podremos garantizar su subsistencia y mantenerlo con vida años, incluso, décadas. No obstante, hacernos cargo de un reptil no siempre es un tema sencillo.

A continuación, explicaremos algunas de las cosas que hay que saber sobre la iguana iguana, el nombre científico de este curioso animal.

¿Qué comen las iguanas verdes?

Las iguanas, así como la mayoría de los reptiles, son herbívoras. Las flores, vegetales y algunas frutas no ácidas constituyen su menú principal. Toda su comida debe ser suministrada en trozos muy pequeños para facilitar la digestión.

Sin embargo, hay vegetales como las espinacas, el limón, la naranja y la cebolla que pueden ser bastante dañinos para esta especie. Otra mala idea es darles de comer insectos y productos animales.

En resumen, tener a estos coloridos reptiles como mascotas conlleva grandes cuidados, gastos económicos y una atención permanente en cuanto a su alimentación. Vigilar cada detalle es la única forma de garantizar cuánto vive una iguana, de 10 a 20 años.

Cuidados de la iguana como mascota

Lo primero que hay que saber es que la iguana doméstica como tal no existe. Las personas que quieren comprar una iguana tratan de que este animal se adapte a una convivencia cotidiana en medio de seres humanos.

Podríamos decir incluso que la persona que tiene una iguana como mascota es la que debe prepararse para poder cohabitar con esta exuberante especie. Nos referimos a un animal que es capaz de transmitir enfermedades bacterianas, virales y hasta parásitos al hombre.

La salmonella es uno de los riesgos potencialmente mortales que puede traer consigo mantener a una iguana verde cerca de nosotros. A esto debemos sumarle los cuidados especiales que debemos tener para evitar que nuestra nueva mascota muera precozmente.

¿Dónde vive la iguana?

Tener una iguana en buen estado implica la recreación de su hábitat a pequeña escala donde pueda recrear su vida en estado natural. Se trata del terrario, y cada elemento en él será fundamental para la salud de la mascota.

El terrario deberá contar con una fuente de rayos UV, una rama para trepar, piedras expuestas a la luz, espacios para esconderse, entradas de aire fresco y alguna fuente de agua o humedad.

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Otro aspecto clave es la elección del suelo o sustrato del terrario. Tanto las heces como los residuos de orín de la iguana verde deberán limpiarse habitualmente para evitar bacterias. Por ello, debemos elegir un material fácil de limpiar.

Lo recomendable es utilizar sustratos comerciales. Entre otras cosas porque son fáciles de higienizar y están diseñados para que el olor no se concentre. En caso de utilizar arena o gravilla debemos tener mucho cuidado porque el animal puede ingerirla y enfermar.

Por otra parte, el papel es un material idóneo porque en vez de limpiarlo podemos simplemente cambiarlo. Aseo y sensación térmica son los aspectos claves a vigilar durante nuestra elección.

Otras características de la iguana

Una de las características de la iguana es su facilidad para sentirse estresada e incómoda en el ambiente en el que se encuentra. Cuando algo las perturba ellas se dirigen a otro sitio, pero esa opción no existe en un terrario.

Una rama de pino, el ruido, la mala nutrición o la simple presencia de seres humanos puede hacer que un ejemplar sienta estrés. Cualquier incomodidad será un factor de riesgo si el agente perturbador se mantiene en el tiempo.

Afortunadamente, el cambio de color de las iguanas podría indicar la existencia de estrés en su organismo. Si esta adquiere un color marrón, gris o negruzco debemos llevarla a un veterinario especialista en exóticos. Es importante verificar por qué no se adapta bien en su nuevo ecosistema.

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Hay que tener mucho cuidado también cuando conformemos parejas de iguanas en un mismo ecosistema. Si esta es nuestra intención, debemos saber que dos ejemplares machos no pueden estar juntos. Lo más probable es que ambos luchen hasta la muerte.

En contraste, es buena idea colocar a una iguana verde macho con una hembra, previendo la posibilidad del apareamiento y posterior procreación. Por ello, lo recomendable es identificar correctamente cuál es el sexo de nuestros ejemplares.

Cabe destacar que es muy difícil distinguir el sexo en una iguana bebé. Poros femorales, dimensiones y hemipenes distinguen a los machos de las hembras. Aunque estos elementos se hacen notorios únicamente en la iguana adulta.

 

 

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2018-05-24T16:43:46+00:00