Muchos piensan que estos animales son “simples” y muy poco expresivos. Sin embargo, existe todo un mundo oculto cuando se trata de comprender el lenguaje de los conejos. Estos son algunos ejemplos que te permitirán saber por qué tu peludita mascota hace lo que hace y por qué.

Nos encontramos sentados en el sofá y nuestro conejito, bien sea un toy, belier, o cualquier otra raza, comienza a mover su nariz mientras te mira. ¿Querrá decirme algo aunque nunca haga ningún sonido?, te preguntarás. Pero para cuando intentas comprenderlo, ya se ha escapado a la cocina y se ha metido bajo el horno.

Al tratarse de un animal que no se suele comunicar con sonidos, comprender el lenguaje corporal de los conejos supone un ejercicio aún más curioso y fascinante.

Sí, los primos de Tambor son animales tan inteligentes como complicados, pero quizás pienses eso porque aún no conocemos los gestos de los conejos. A continuación, te mostramos los más cotidianos que identificarás enseguida y te permitirán conocer mejor a tu mascota:

Mueve mucho la nariz al olfatear

Tu conejo acaba de subirse al sofá y no para de olisquear todo. De hecho, mueve su nariz como si no hubiese un mañana. Este gesto está íntimamente ligado a la curiosidad del animal por lo nuevo, por inspeccionar a esa persona, aroma o trozo de madera. Si en cualquier caso, notas que mueve demasiado la nariz, puedes hablarle lentamente y notar que sus orejas se abren mientras su nariz se estabiliza.

Pone las orejas hacia atrás

¿Existe algo más bonito que un conejo con las orejas hacia atrás? Quizás no, pero no te gustará saber el motivo de este gesto.

Cuando tu bolita se apoya sobre las patas traseras con las orejas hacia atrás, quiere decir que está enfadado.

En este caso, trata de ponerle la mano en la cabeza lentamente. Según el lenguaje corporal de los conejos, este es un gesto de dominación que, si él acepta, indicará que tú mandas y pronto se le pasará.

Incluso, te permitirá que lo bañes.

Se arranca pelos y hace un nido

Aunque, de primeras, pueda parecer un gesto demasiado agresivo, recuerda que los conejos siguen sus propias leyes. En este caso, la situación es peor de lo que parece, ya que puede deberse a un síntoma de embarazo o, peor: de embarazo psicológico, un síndrome que afecta a aquellas hembras no castradas que no han estado con ningún macho.

Si gruñe está enfadado

Para que un conejo haga ruido, algo muy malo tiene que estar pasándole. Y si gruñe, ¡prepárate! Estos animales también tienen sus manías y costumbres, pero si notas que gruñe en exceso (y viene acompañado con un mordisco) significa que le estás molestando o, especialmente, que atraviesa el estresante celo.

Si te sigue a todas partes

Especialmente si tu mascota está muy activa, notarás que da vueltas a tus tobillos y te sigue a todas partes. Según el lenguaje del conejo, este gesto quiere decir que está en celo, un estado ante el que la castración siempre será la mejor solución, tanto por tu bien como por el suyo.

Frota todo contra su barbilla

La barbilla de los conejos encierra glándulas olorosas que les llevan a marcar todas las cosas que les pertenecen, desde su comedero hasta su comida, pasando por tus macetas. Una señal de posesión que, en ocasiones, es llevada al extremo por animales que rozan con su barbilla todo aquello que encuentran a su paso.

Y ahora que ya conoces mucho más sobre el lenguaje de los conejos, no tendrás problema para entender a tu mascota cuando repita alguno de estos gestos.