Por desgracia, es más común de lo que pensamos. La leucemia en gatos es una enfermedad grave en los mininos y lo único que podemos hacer, por ahora, es detectarla a tiempo para intentar combatir sus síntomas. Conoce más acerca de esta patología para proteger la salud de tu mascota y llevarla al veterinario ante cualquier atisbo de contagio. 

Causas de la leucemia en gatos

Ésta es una enfermedad vírica que ataca al sistema inmunitario del animal. Esta patología es crónica y constituye una de las principales causas de mortalidad (no traumática) entre los gatos domésticos. 

El conocido como VLFe (virus de la leucemia felina) es capaz de generar un tipo de cáncer que ataca a los linfocitos de la sangre, lo que debilita al sistema inmune para combatir otras enfermedades. Por eso, si no se aplica el tratamiento y la detección precoz debidas, el gato puede llegar a morir entre los 6 meses y los 4 años tras el diagnóstico. 

Vías de contagio del VLFe

La principal vía de contagio es la saliva y secreciones nasales, pero también puede darse a través de heces u orina. Por tanto, con la ingesta de alimentos o agua contaminados, la mordedura de un gato infectado o el acicalamiento entre animales también puede contagiarse la leucemia. 

La leucemia en los gatos es una enfermedad grave contra la que hay que vacunar a tu mascota.

El virus también puede pasar de un gato a otro a través de insectos transmisores, por lo que es más común en animales que se encuentran en la calle. Por eso es muy importante que, si ya tienes un felino y vas a adoptar a otro, lo lleves cuanto antes al veterinario para descartar que tenga la enfermedad y se la pueda transmitir a tu anterior mascota. 

Leucemia felina: síntomas

Los síntomas de la leucemia felina se pueden confundir con los de muchas otras, ya que son muy genéricos. Por eso es tan importante acudir a un veterinario para que analice si la salud de tu mascota está en peligro o se trata de algún problema de salud mucho más sencillo de erradicar. 

Algunos de estos síntomas son la falta de apetito o de actividad, diarrea, lesiones en la piel, fiebre, anemia, problemas bucodentales o infecciones en el tracto respiratorio o la vejiga.

Como ves, los síntomas son muy diversos y se pueden confundir con los de otras enfermedades, ya que al atacar al sistema inmune este último tiene una menor capacidad para luchar contra cualquier patología. 

Tratamiento de la leucemia felina

De forma preventiva (es decir, antes de que el minino se contagie), la vacuna es capaz de evitar la infección de forma persistente y, en consecuencia, la patología en sí. No obstante, cuando el minino ya ha contraído el virus, no existen fármacos que puedan eliminar el virus de forma definitiva del organismo del felino. 

Pero sí que existen fármacos que pueden garantizar una cierta calidad de vida en el minio al tratar las enfermedades que derivan de una menor actividad en el sistema inmune. Por ejemplo, el veterinario puede prescribir antibióticos para controlar las infecciones oportunistas

También se debe tratar con rapidez cualquier problema de salud que pienses que pueda estar afectando a tu mascota si sabes que está infectada. Así se consigue alargar la esperanza de vida de los gatos con leucemia felina, así como su calidad. Además, se deben evitar los cambios en su rutina para evitar generar un estrés que pueda empeorar, más aún, su sistema inmune. 

Por otro lado, es importante que el gato infectado no críe ni esté en contacto con otros individuos de su especie, ya que puede diseminar el virus. Así que si suele dar paseos por la calle, mejor mantenlo en casa para que ningún otro felino padezca la enfermedad. 

Ahora que conoces en qué consiste la leucemia en gatos y cómo prevenirla, ya puedes proteger mejor a tu mascota y a todos los felinos que pueden estar en contacto con él. Comparte este artículo en tus redes para que cada vez más cuidadores sepan cómo combatir esta enfermedad.