Los parásitos en los perros

parasitos en los perros

Cuando nos planteamos tener un perro en casa, uno de los factores más importantes a tener en cuenta es la protección frente a parásitos, internos y externos.

Sobre todo con la llegada de las temperaturas cálidas, nuestra mascota tendrá una mayor exposición a pulgas, garrapatas y mosquitos. Los resultados de las picaduras de estos insectos en nuestros perros tienen desagradables consecuencias para la salud de nuestro perro, y debemos protegerlo frente a estos parásitos.

  • Garrapatas

Se trata de insectos que chupan la sangre del perro donde parasitan. En su ciclo biológico, se pueden encontrar cuatro fases diferentes: huevo, larva, ninfa y adulto. Es su última etapa tienen un característico cuerpo redondeado, y unas potentes piezas bucales con las que rompen la piel de su huésped, y pasan mucho tiempo enganchados y alimentándose de él. Su capacidad de reproducción es alta, y constituyen un transmisor peligroso de enfermedades que atacan la salud del perro, como es el caso de la Ehrlichiosis, que puede provocar alteraciones hepáticas y renales en el animal, la Babesiosis con consecuencias neurológicas e incluso cardiopulmonares y la enfermedad de Lyme, que puede transmitirse a las personas.

  • Las pulgas

Entre los problemas que causan las pulgas está su gran capacidad para reproducirse. A causa de su tamaño pueden pasar desapercibidas. Además, son rápidas y se desplazan corriendo o mediante grandes saltos. En primavera y verano es la época de más alto riesgo. Suelen fijarse en las orejas, la zona axilar y bajo el rabo de los perros y gatos. Pueden ocasionar Dermatitis alérgica en nuestros perros, que produce irritación y molestias graves, así como cambios en el estado de ánimo del perro y la transmisión de parásitos.

  • Mosquitos

Son insectos con un ciclo de vida asociado a las temperaturas cálidas y veraniegas, aunque en la Península Ibérica viven todo el año, excepto en regiones del norte. Según sea la especie de mosquito, así será la enfermedad que transmiten, como es el caso de la temible Leishmaniosis y la Dirofilariosis o “enfermedad de los gusanos del corazón”.

 

Sistemas para combatir garrapatas y pulgas

Hay muchas formas de combatir mosquitos, garrapatas y pulgas, y la elección tiene que hacerse según el riesgo que tenga el animal para ser atacado por estos parásitos, si habita en una zona urbana o rural, el tiempo que pasa en el exterior, etc.

  • Productos para el ambiente. Su finalidad es el tratamiento de grandes zonas de exterior o también un recinto cerrado. Básicamente hay tres tipos de insecticidas para su aplicación en el entorno:
  • En humo, usados sobre todo en recintos cerrados, una habitación o algún rincón de la casa. El producto se esparce por todo el espacio interior, provocan la muerte a los insectos por contacto. No producen mancha alguna.
  • En polvo. Son utilizados en exteriores, en perreras, grandes superficies de ganado, etc. Su aplicación, para que sea efectiva, debe ser homogénea. Puede intoxicar al animal si lo ingiere directamente, sobre todo en el caso de cachorros.
  • Líquidos. Son los más efectivos en el aire libre, además de ser la opción más económica. Tras realizar la disolución en agua, aplicaremos el producto sobre la zona a tratar, mediante pulverizadores, o cualquier otro sistema. Su duración y eficacia dependerá de la superficie donde apliquemos.
  • En la actualidad hay otro tipo de productos alternativos, como es el caso de los emisores de impulsos ultrasónicos, que producen un efecto repelente electrónico de insectos. Su eficacia aún no ha sido totalmente demostrada.

 

  • Collares insecticidas.

Los conocidos collares insecticidas son prácticos para combatir garrapatas, pulgas y mosquitos. Son una excelente opción en cuanto a su precio y duración, pero todos los que encontraremos en el mercado no ofrecen la misma eficacia y es necesario elegir bien. Algunos son resistentes al agua.

La eficacia del collar dependerá de la actividad del perro y del número de garrapatas, pulgas o mosquitos que vayan a atacar al perro: si el número es elevado, la acción del collar debe reforzarse con insecticidas de otro tipo.

  • Pipetas.

Las pipetas son sencillas de administrar y aportan una excelente protección contra pulgas, garrapatas y mosquitos. Su aplicación se realiza en la base del cuello del animal, teniendo cuidado de que el líquido contacte con la piel, y el producto activo se va a distribuir en las horas siguientes de forma uniforme. Su efecto es más corto que el caso de los collares, pero su grado de protección es muy alto.

Si el número de insectos que ataca al animal es elevado, ocurre igual que con los collares, que su efecto se ve mermado y hay que reforzar la acción con otros productos.

  • Sprays

La principal ventaja del uso de sprays es que su efecto se produce de forma inmediata, en el caso de existir ya alojados garrapatas, pulgas o mosquitos en el perro. En función del producto elegido, así será la duración de su efecto. El principal inconveniente es la aplicación, que el producto llegue a la piel, para que la acción sea efectiva.

Es recomendable siempre acudir al veterinario, ya que él mejor que nadie nos puede recomendar el tratamiento más adecuado para cada caso.

¿Te ha gustado? ¡Compártelo!
Share on Facebook
Facebook
Tweet about this on Twitter
Twitter
Share on Google+
Google+
Email this to someone
email
2018-05-24T16:50:25+00:00