Los peligros de la primavera

Con la llegada de la primavera, los propietarios de un perro tienen que saber que la alergia primaveral en perros puede ser muy incisiva, igual que en las personas.

Los expertos veterinarios nos recuerdan que la alergia al polen también afecta a nuestros amigos caninos. Las alergias a diferentes alérgenos pueden ser por contacto (impregnarse de polen, por ejemplo), por inhalación o de carácter alimentario.

  • Entre las señales que nos indicarán la alergia de los perros están los picores y la piel rojiza. En estos casos, es normal que el animal presente problemas en su piel, en cualquier zona, sobre todo entre los dedos y las almohadillas de las patas. También el área interna de sus orejas puede tener un tono enrojecido.
  • Si hay alergia en los perros, los sarpullidos, llagas y erupciones cutáneas diversas pueden aparecer en cualquier parte, normalmente en el abdomen, las patas y las orejas. Veremos como nuestro perro se lame y se rasca con mucha frecuencia, con la finalidad de paliar el picor.
  • También son visibles bultos en el cuerpo del perro, en forma de inflamaciones, individuales o en grupo.
  • El animal estornudará con frecuencia si tiene alergia primaveral de perros, igual que lo hacemos las personas. Esta reacción alérgica en los perros se debe a que nuestra mascota sacude su cuerpo porque ve que algo le molesta.
  • Vómitos y diarreas. Los desajustes intestinales son normales en nuestro perro. Muchas veces van acompañados de pérdida de peso y de apetito, falta de ánimo y debilidad.
  • La caída del pelo es otra de las manifestaciones de la alergia en los perros. Junto a la caída del pelo pueden originarse ronchas en su cuerpo de diferente tamaño.
  • También podemos observar que nuestro amigo canino tiene los ojos enrojecidos, e incluso inflamados. Incluso puede darse el caso de que los ojos comiencen a producir lágrimas.

 

Medidas de prevención

Lo mismo que pasa con las personas, las alergias al polen en los perros no desaparecen, pero hay medidas caseras que conseguirán que sus efectos sean menores.

Cuanto traemos al can de un largo paseo, es conveniente limpiar bien sus patas. Esta acción no evitará la reacción alérgica, pero ayudará a que la incidencia de la alergia sea menor en él. Hay que tener en cuenta que los espacios que hay entre las almohadillas del perro es el escondite ideal para los granos de polen.

El baño del perro también es una eficaz forma de eliminar los restos vegetales que nuestro amigo de cuatro patas haya podido coger en la calle.

Los habitantes de la casa tienen que utilizar el felpudo, para dejar ahí el polen que hubiera podido quedar atrapado en las suelas de los zapatos. Lo más adecuado será cambiarse de calzado para andar por el interior de la vivienda.

Como es lógico, no llevaremos a un perro alérgico cerca de la zona a la que es vulnerable, al área de riesgo.

Tratamiento

El veterinario hará su diagnóstico según los síntomas, el historial del perro, sus hábitos y un examen físico.

En el caso de las alergias alimentarias el tratamiento habitual será evitar la comida que causa la alergia. En las alergias a determinados insectos será eliminar parásitos utilizando productos adecuados. Y en el caso de las alergias ambientales eludir el factor ambiental que la origina.

El suministro de un antihistamínico para perros, siempre bajo seguimiento veterinario no elimina la alergia pero ayudará a reducir las molestias y los síntomas de la primavera. También hay cremas contra el picor, champús, antiinflamatorios, etc.

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2018-05-29T10:50:31+00:00