Mi gato no come, ¿qué le pasa?

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Los felinos también padecen de anorexia en algunas ocasiones. A diferencia de los humanos, lo suyo no tiene que ver con problemas de imagen. Sin embargo, sí constituye un indicador de que hay dificultades, y frente a estas se deben tomar las medidas adecuadas.

Estos animales son muy inteligentes y tienen una actividad mental dinámica. Ellos también pueden sufrir de estrés y ansiedad. Así mismo, en ocasiones existen enfermedades que explican su agotamiento y su cansancio. Por eso a veces el gato no quiere comer.

Sea cual sea la razón, los propietarios podemos pensar que, “si mi gato no come, tengo que adoptar medidas inmediatamente”. Puede que se trate de una situación pasajera. Sin embargo, también podría tratarse de un asunto de cuidado.

 

 

 

Por qué mi gato no come

Para poder ayudar al felino, lo primero es tratar de identificar las razones por las que mi gato no quiere comer. En principio, se debe descartar que se trate de un pequeño problema sin mucha importancia. Si es así, este podría solucionarse al instante.

Las razones inofensivas más habituales son las siguientes:

  • Cambio de alimento. Si se le cambia la comida es posible que la rechace. Quizás el nuevo alimento no le gusta o no está habituado a él. Lo mejor es darle algo que le guste mucho; si lo recibe, no hay de qué preocuparse.
  • La ubicación de la comida. Son animales extremadamente pulcros. Muchas veces rechazan los alimentos si están muy cerca del arenero o del agua. Algunos ni siquiera toleran la mínima suciedad cerca.
  • El clima. El minino deja de comer cuando hace demasiado calor. Es un rasgo habitual en los felinos, pues las elevadas temperaturas hacen que disminuya su apetito. Hay que estar atentos a proporcionarles suficiente agua.

 

A veces la causa de que el gato no coma puede ser más grave. Son los casos en los que este comportamiento está asociado a un problema de salud. Los motivos más frecuentes son:

  • Tricobezoares o bolas de pelo intestinales. Es la causa más habitual. Se forman porque el minino ingiere accidentalmente su pelo muerto cuando se lame o acicala. Para evitarlo debe cepillársele constantemente, darle malta o untarlo con parafina farmacéutica.
  • Intoxicación. No se puede descartar. En ese estado se negará a tomar alimentos porque ha ingerido productos en mal estado o sustancias venenosas sin saberlo. Todos estos elementos poco saludables provienen de plantas o de algún químico del entorno.

 

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Mi gato no quiere comer: Recomendaciones a seguir

Los animales también tienen su propio mundo emocional. Las situaciones que tienen lugar en el entorno pueden afectarles. En ocasiones, a los felinos también les afecta el estrés, la ansiedad o el aburrimiento

También se puede dar el caso de que se depriman. Entre otras cosas porque es posible que hayan vivido una situación traumática. Tal vez una experiencia demasiado sorpresiva o un cambio que no han asimilado bien. En estas situaciones será necesario evaluar si algo así puede estar ocurriendo.

No obstante, hay que tener en cuenta la edad del animal para determinar si está comiendo poco o no. Un gato bebé tiene que comer de 4 a 8 veces al día. Por su parte, un adulto debe hacerlo entre 3 y 5 veces diariamente.

Un prolongado ayuno sugiere que hay problemas serios. En esos casos, lo primero que se debe hacer es tratar de que el minino beba agua. El riesgo más grave es la deshidratación; también se puede intentar la preparación de suero casero. Se le debe poner en la boca con una jeringa para facilitar que se lo tome.

Si sigues preguntándote por qué mi gato no come y además se niega a recibir el líquido o lo escupe inmediatamente, es hora de llevarlo de urgencia al veterinario. La vida del felino podría estar en riesgo.

 

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2018-01-04T18:40:26+00:00
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