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Consejos para combatir el miedo al veterinario de tu mascota

Gruñen, gimen, tiemblan e incluso pueden llegar a hacerse sus necesidades encima de puro pánico. Muchas mascotas sienten verdadero miedo al veterinario, una fobia que está muy extendida sobre todo entre perros y gatos. ¿Cómo evitar este tipo de situaciones? Te contamos algunos trucos para conseguirlo.

Intenta que tu mascota asocie el veterinario a cosas que le gusten, como alguna chuche especialmente sabrosa.

Si cada vez que fueras a un lugar lo pasaras mal, tú también le tendrías una tirria enorme a volver allí, ¿verdad?

Pues para evitar que tu perro o gato asocie las visitas al veterinario a experiencias horribles, intenta que no todas las veces que pases por allí sea para algo que a tu mascota no le va a gustar.

Queda con el especialista un par de veces solo para saludar en compañía de tu perro o tu gato y que le den un par de chuches. Verás cómo la tercera vez que hagas eso ya tu mascota no irá con tanto miedo al veterinario.

Hacer viajes de placer en coche

¿Llevas a tu peludo amigo al veterinario en coche? Pues si solo lo metes en el automóvil cuando le van a poner una inyección o está enfermo, comenzará a asociarlo con algo que no le gusta en absoluto.

Para evitarlo, lleva a tu cuadrúpedo compañero a otros sitios en coche, lugares que le gusten y en los que pueda jugar un buen rato. De esta manera, ya no solo asociará el coche al veterinario, sino también a otras actividades que le hacen sentirse feliz y alegre.

Acostumbrarles a la manipulación

Muchas mascotas se resisten literalmente con uñas y dientes a la manipulación de la boca, los ojos, las orejas o incluso el abdomen. Esto puede resultar un verdadero problema cuando el profesional tiene que auscultar o examinar al animal para determinar si sufre o no una patología.

Como para ellos es una situación extraña con una persona desconocida, lleva a cabo breves y sutiles manipulaciones en casa cuando esté tranquilo a tu lado. Puedes palpar suavemente su vientre o limpiarle un poco las orejas. Si se porta bien, dale un premio que le guste mucho. Verás que, con paciencia, irá disminuyendo su miedo a las manipulaciones del veterinario.

Hacer autocrítica y calmarnos

Las mascotas son capaces de reconocer una enorme diversidad de emociones en sus dueños. En consecuencia, si tú sientes nervios o ansiedad porque se acerca la hora de ir a una visita médica, el perro o gato también la sentirá. Intenta por tanto tranquilizarte tú antes de llevar a tu perro o gato a una revisión.

Masajes en la espalda y las patas

Darle un ligero masaje en la espalda y las patas antes de entrar a la consulta médica ayudará a que la mascota se relaje un poco. Si a esto le sumas alguna chuche tanto antes como después de ver al veterinario, seguro que su conducta hacia él mejora sustancialmente.

Otra opción: veterinario a domicilio

En caso de que ninguno de los trucos anteriores (ni la combinación de varios de ellos) haya servido para que quitarle el terror al veterinario a tu peludo amigo, llega el momento de decidir si merece la pena contratar un profesional a domicilio.

Quizá en su propio ambiente el animal se sienta más seguro y tranquilo que en la clínica, por lo que se mostrará algo más colaborativo. En cualquier caso, no olvides promover su buena actitud premiándolo con caricias, sonrisas y alguna chuche cuando demuestre valentía y serenidad ante el especialista.

¿Cuál de estos trucos para evitar el miedo al veterinario te ha sido más útil? Comparte este artículo en tus redes sociales y pon en común con tus amigos lo que a ti y a tu mascota os ha resultado más efectivo.

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2019-06-27T10:14:25+02:00