Cómo cuidar a un perro ciego

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Ven una especie de “paisaje de olores”. Estos animales tienen el olfato y el oído muy desarrollados. Y son capaces de ubicarse y orientarse a través de estos sentidos.

Cuando nuestra cuadrúpeda mascota pierde la vista hay que tener en cuenta una serie de recomendaciones para que siga siendo igual de activa y feliz. Para conseguirlo, hoy te damos algunos consejos clave sobre los cuidados de un perro ciego.

 

Pero antes de comenzar, debemos diferenciar el caso en el que un animal se queda invidente a causa de una enfermedad y aquel que nace sin poder utilizar este sentido. El primero de los casos es el más habitual y deriva en la mayoría de las ocasiones de la vejez canina. Verás que, excepto por algunos detalles, se le puede seguir cuidando como hasta el momento con total normalidad. En el segundo caso, tu mascota no tendrá ni idea de qué le ocurre. Pues ha nacido con la ceguera y no conoce lo que es la vista. En cualquiera de los casos, es imprescindible que nos aseguremos de que tiene todo lo que necesita para pasar sus días con tranquilidad, comodidad y alegría.

 

Intenta no sobreprotegerlo, así no le ayudas

La sobreprotección es perjudicial para él, aunque no lo creas. A pesar de que no vea, nuestro peludo amigo puede ser igual de feliz y autónomo. Sobre todo porque, en general, son poco conscientes de su patología y desarrollan los demás sentidos para suplir la falta de vista. Como decíamos en un principio, el olfato y el oído son fundamentales para ellos.

Permite que olisquee, que explore y que duerma donde le apetezca. Así se hará un “paisaje” mental de todo aquello que le rodea y sabrá dónde está cada cosa. Te sorprenderá esquivando mesas y sillas al poco tiempo. Si no dejas que investigue, e incluso que se tropiece suavemente con algún pequeño obstáculo de vez en cuando, no aprenderá a ser autosuficiente.

 

Realiza solo pequeños cambios en la casa

Siguiendo la misma línea que en anteriores párrafos, te aconsejamos que, si tu mascota se ha quedado sin visión de mayor (calcular su edad no es muy complicado), no modifiques mucho su espacio. Es decir, si solía estar en el salón, el pasillo y la cocina, por ejemplo, no apartes las sillas, las mesas y demás objetos del lugar donde estaban antes de su ceguera. Como nos pasa a nosotros por la mañana, que podemos cruzar el salón y recorrer el camino al baño con las luces apagadas, él también se sabe la casa de memoria. En consecuencia, no necesitará visión para saber dónde están colocados los muebles.

Sin embargo, si quitas las cosas de su sitio y las cambias de lugar, se puede sentir un poco desorientado. Así que mejor déjalas como hasta ahora y verás que tu perro ciego poco a poco se va manejando por la casa a las mil maravillas. Lo único que debes tener en cuenta son aquellos objetos que puedan ponerlo en peligro y el acceso a las escaleras, que te aconsejamos cerrar en la medida de lo posible.

 

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Intenta que sus cosas estén en el mismo lugar

Si su camita, su bebedero y su comedero suelen estar en un sitio. No los cambies ahora que se ha quedado sin visión. Como te comentábamos anteriormente, el perrete tiene un mapa mental de dónde estaban las cosas hasta ahora. Si se lo cambias, puede tener problemas para orientarse con normalidad.

Por otra parte, sigue jugando con él y dándole las mismas caricias y mimos que hasta ahora, con total normalidad. En caso contrario, podría deprimirse por falta de atención y cariño. Si quieres, adapta sus juegos para que tenga que utilizar más el olfato y el oído que la vista. Lo único que debes tener en cuenta es que deberás anunciar tu llegada o tu proximidad de alguna manera para que no se asuste. Puedes hablarle y acercarte poco a poco a su hocico para que te huela antes de acariciarlo.

 

Sal de paseo con tu perro ciego como siempre

Que tu mascota no vea no quiere decir que de repente no necesite salir al parque y relacionarse con otros canes. Además, olisquear zonas fuera de su entorno y estar al aire libre le vendrá tan bien como siempre. Si quieres, llévalo con el arnés atado a la correa para ayudarle a esquivar nuevos obstáculos que puedas encontrar. No obstante, mientras no pongas en peligro su seguridad, intenta que sea él el que, de forma autónoma, perciba los obstáculos (oliéndolos, por ejemplo) y los rodee.

 

No es tan complicado, ¿verdad? Ahora ya sabes cómo ayudar a un perro ciego. Solo hay que echarle un poco de sentido común. Comparte este artículo en redes para que otras personas que tengan animales con este problema sepan cómo actuar. Seguro que te lo agradecen. ¡Y sus mascotas también!

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2018-10-18T10:25:40+00:00