Durante los últimos meses, cierto mamífero llegado de Las Antípodas se ha convertido en una de las mascotas de moda. Sí, sí, esa especie de lemur del tamaño de un jerbo llamado petauro del azúcar. ¡Te contamos todo sobre este pequeño amigo!

Durante los últimos años, ciertos animales exóticos se han adaptado a los hogares del mundo con total facilidad: ahí tenemos el ejemplo de muchas aves tropicales, el cerdo vietnamita, el degú, la iguana y, ahora, le ha llegado el turno a un nuevo y curioso mamífero.

Seguro que lo habrás visto en redes sociales o en casa de un amigo. Sí, el llamado petauro del azúcar es un animal chiquitín integrante de la vasta fauna oceánica cuyo salto a las casas occidentales no ha hecho más que empezar. Pero antes, conviene saber quien es este nuevo amigo si estás pensando en adoptar a este mamífero como mascota.

Procedente de las selvas de Australia, Indonesia y Nueva Guinea, el Petaurus breviceps es un pequeño mamífero marsupial cuyo aspecto recuerda al de los jerbos. Amigable y tranquilo, es de color grisáceo plateado y posee una peluda colita que le permite trepar por los árboles con facilidad.

Respecto a macho o hembra, la diferencia es totalmente localizable: la bolsa (marsupio) que aparece como un pequeño hueco vertical en mitad del abdomen de las hembras.

Habitantes de los árboles, son amigables y sociables, de hábitos nocturnos, pero también recelosos de los desconocidos al vivir en lugares inhóspitos.

Un nuevo amigo cuyos cuidados conviene conocer en profundidad si piensas contar con un petauro del azúcar como mascota. Especialmente, cuando el desconocimiento de su comportamiento ha provocado el abandono de muchos de estos animalitos esclavos de una simple moda que no podemos tolerar.

El hábitat en casa de esta mascota

A la hora de potenciar el hábitat del petauro del azúcar en casa, especialmente si adoptamos a una pareja, optar por una aula de 60 x 60 cm y 90 cm de alto será suficiente. En cualquier caso, optar por una jaula cuánto más grande mejor siempre será más recomendable, ya que este animal es algo inquieto y necesita del suficiente espacio para moverse. Eso sí, procura reforzar la seguridad de la jaula, ya que los muy bribones pueden llegar a abrir la puerta con total facilidad.

Respecto a la ubicación de la jaula, recomendamos situarla en un espacio entre 22ºC y 32ºC, ya que los petauros proceden de países tropicales y siempre agradecerán temperaturas más cálidas. Si además se trata de un lugar de casa poco transitado y tranquilo, mucho mejor.

¿Qué come exactamente este animal?

Esta mascota es fan de la caña de azúcar (de ahí su nombre), si bien podemos elegir entre diferentes alimentos, ya que los petauros del azúcar son considerados como animales omnívoros. En su hábitat natural, se alimentan también del néctar de los eucaliptos, insectos, frutas y algún pájaro o roedor.

Al tratarse de un animal exótico, el desconocimiento acerca de los cuidados del petauro del azúcar provocan un abandono masivo víctima de una moda que no deberíamos tolerar.

A partir de esta variada dieta, podemos darles cualquier fruta (los cítricos, en pequeñas cantidades), verduras como lechuga bien troceada además de brócoli, zanahoria o pepino; semillas como pipas de girasol e incluso insectos de criadero.

Como complemento proteico, podemos ofrecerles también jamón cocido en taquitos, huevo duro o incluso pollo hervido desmenuzado.

Cuidados del petauro del azúcar

Uno de los requisitos imprescindibles si estás pensando en adoptar un petauro como mascota es concebirlo por parejas. Estos mamíferos son muy sociables, y en caso de adoptar solo uno puede caer enfermo, por lo que necesitarías interactuar mucho con él. Cuentan con uñas afiladas y pueden morder si se sienten acorralados, aunque no suele ser lo común.

Al ser adoptado en parejas, es también común que nos preguntemos por la gestación del petauro del azúcar. En este caso, como buenos marsupiales (¡hola paisanos canguros!), estos animales se caracterizan por una gestación corta (16 días), para pasar unos dos meses en la bolsa de la madre creciendo y madurando. Durante este período, las crías pasan el tiempo ligados a su madre de forma exclusiva. Por ese motivo, recomendamos no separar a las crías de sus padres hasta los 3 meses de nacimiento.