Si has comprobado que tu perro se come la caca o excrementos en más de una ocasión, te contamos en qué consiste la coprofagia canina y cómo evitarla.

¿Qué es la coprofagia en perros o canina?

La coprofagia canina es un trastorno denominado pica y consiste en la ingestión por parte de un perro de otras sustancias que no son propias de su alimentos, entre ellas las cacas propias o ajenas. La coprofagia canina puede dividirse en tres tipos: ingesta de excrementos propios (autocoprofagia), de las cacas de otros perros (coprofagia intraespecífica) o de otros animales (coprofagia interespecífica).

También existe la coprofagia materna, o la ingesta de las heces de los cachorros por parte de la madre. Sin embargo, la coprofagia materna es normal teniendo en cuenta que la perra trata de evitar enfermedades en sus crías durante los primeros días. 

La coprofagia suele ser común en la edad infantil del perro y desaparece por sí sola cuando el animal alcanza la edad adulta, aunque no siempre sucede así. Según la creencia popular, los perros consumen sus propios excrementos porque están faltos de otros minerales, sin embargo este comportamiento puede deberse a otras causas que conviene consultar a un veterinario y así asegurarnos de por qué los perros se comen su caca o la de otros.

Una coprofagia canina continuada puede provocar enfermedades graves en el perro tales como infecciones intestinales, diabetes o parasitosis intestinal, entre otras.

Mi perro se come la caca: cómo evitarlo

Para saber cómo evitar que tu perro se coma sus heces, te explicamos 5 consejos que te ayudarán a conseguirlo:

  • No permitas el acceso a las heces: trata de retirar o limpiar los excrementos a tiempo, ya que los perros suelen ingerir la caca “recién puesta”. Trata de hacerlo sin que se de cuenta para así hacerle salir más fácilmente del bucle, ya que no olvidemos que la coprofagia en perros es un trastorno. 
  • Sacar a pasear al cachorro: si el perro es un cachorro y hace de vientre en su empapador, retíralo directamente. Acto seguido, trata de sacarlo a pasear y encaminarlo a hacer sus necesidades en la calle.
  • Cambio de conducta: trata de llamar a tu perro para que venga hacia ti o juega con él en el momento en el que deposite sus heces. De esta forma distraemos al perro y evitamos que recurra de forma inmediata a consumir su caca.
  • Alterar el sabor de la deposición: esto se consigue de forma natural a través de la ingesta de alimentos como piña o calabaza. También existen productos capaces de alterar el sabor de las heces y así crear un efecto rechazo en tu can. Sin embargo, a la hora de optar por este tipo de productos recomendamos consultar con el veterinario previamente.
  • El poder del NO: si tu perro se aproxima a las heces de otros canes cuando lo sacas a pasear, trata de imponer la prohibición con un NO rotundo. El perro relacionará esta negativa con el acto y poco a poco rechazará la idea de aproximarse a otras heces.

Ahora ya sabes por qué los perros se comen su caca y la relación con la coprofagia canina. Si sigues teniendo problemas con tu mascota a pesar de seguir los consejos mencionados, en La Fortuna te brindamos asistencia en todo momento para corregir la coprofagia canina y encontrar la mejor solución.