Cómo proteger a tu mascota de parásitos

mascotas parasitos

La llamada parasitosis es un problema que puede afectar a nuestras mascotas de una forma periódica, sobre todo en épocas de altas temperaturas, elevada humedad, etc.

Hay diferentes tipos de parásitos y, por lo tanto, muchas maneras diferentes de eliminarlos.

Los parásitos más frecuentes de nuestras mascotas

  • Las pulgas se alimentan de la sangre de nuestros perros, los producen picores, dermatitis en su piel, e incluso poder ser el vehículo para la introducción de otros parásitos.
  • Las garrapatas suelen fijarse en zonas finas de la piel. Tienen potentes piezas bucales para atravesar la piel e irritarla. Pueden ocasionar, además de infecciones en la piel, la anemia de nuestro perro.
  • Flebótomos. La Leishmaniosis es una temida enfermedad de la zona mediterránea, que se transmite a través de unos mosquitos.

 ¿De qué forma proteger a nuestras mascotas de los parásitos?

En la actualidad hay muchos medios y productos para combatir a todos estos parásitos. Según las necesidades que tengamos podemos usar diferentes productos que repelerán la infección o llegada de estos parásitos, y eliminarán a los que ya hayan entrado en contacto con nuestra mascota.

En su formato, estos productos pueden ser pulverizadores, comprimidos, collares, pipetas, etc. Su duración dependerá del sistema elegido, desde las cuatro semanas de algunas ampollas o pipetas, hasta los seis meses que puede durar el efecto de algunos collares.

Parásitos internos

Los parásitos internos, también llamados intestinales, se alojan en el sistema gastrointestinal de nuestra mascota, con consecuencias muy desagradables como la pérdida de apetito, diarrea, vómitos, anemia, pérdida de peso, e incluso la muerte, en los casos más graves.

Hay mucha variedad de parásitos internos, pueden ser gusanos planos, redondos, tenias, etc. En la mayoría de los casos, son muy contagiosos. El contagio se produce cuando nuestra mascota entra en contacto con otros animales.

La mejor prevención para combatir los parásitos de tipo interno es la desparasitación. La primera vez que se desparasite a un cachorro debe ser previamente a las vacunas de calendario, es decir, entre el primer mes y los tres meses de su vida. Después, habrá que realizar esta desparasitación siempre cada tres meses y realizar un análisis de heces (para averiguar la existencia de parásitos internos) al menos una vez al año.

La mejor protección para nuestra mascota

Como vemos, son muchas las opciones de productos desparasitadores del mercado. Lo mejor es la consulta al veterinario para que pueda identificar el tipo de parásito que tiene nuestra mascota y nos aconseje la mejor solución.

Otras medidas adecuadas que podemos tener en cuenta son todas las relativas a una correcta higiene, como es el lavado de manos antes y después de tocar, acariciar o jugar con nuestra mascota, no permitir que coma nada del suelo de la calle, recoger sus heces y desecharlas, no dejar que suba a nuestra cama o sofá, etc.

Otra cuestión importante a tener en cuenta es que determinados virus, bacterias y otros organismos patógenos pueden no afectar a nuestra mascota, porque cuente con los recursos inmunológicos adecuados, pero sí afectarnos a nosotros los humanos. Por tanto, por mucho cariño que tengamos a nuestros amigos domésticos y a pesar de una buena desparasitación, no debemos olvidar que son animales, y mantendremos una estricta higiene.

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2018-05-24T16:48:14+00:00