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Quien decida tener uno de estos reptiles en casa, deberá tener muy claro sus cuidados y su alimentación. Por tanto, una de las preguntas más habituales de sus cuidadores es: ¿Qué comen las tortugas? Existen tres factores que se deben considerar a la hora de diseñar su menú: edad, especie y hábitat.

Los ejemplares jóvenes buscarán siempre las proteínas, pero a medida que envejecen van diversificando su dieta hasta convertirse en omnívoros. Cada una tiene sus preferencias: las de tierra aman las verduras y plantas, mientras que las marinas se decantan por las carnes.

Es importante descartar los lácteos, ya que son intolerantes a la lactosa. Los alimentos procesados también deben quedar fuera de su plan alimenticio; hay que seleccionar productos naturales y frescos.

 

 

¿Qué comen las tortugas de agua?

Los ejemplares de agua se distinguen por su gusto por la carne, pero esto puede variar según la especie. La mayoría come medusas, esponjas y peces; incluso las que tienen poderosas mandíbulas pueden comer crustáceos.

Algunas especies, como la china, leprosa y pintada, pueden complementar su dieta con bichos, lombrices, carne troceada, frutas y vegetales. Pero quien tenga una “verde” debe tomar precauciones; por ejemplo, a pesar de ser que sabemos qué comen las tortugas marinas hay que estar muy pendiente del tipo de algas que ingieren para evitar riesgos.

 

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¿Qué comen las tortugas de tierra?

Para las adultas se recomienda carnes y verduras en partes iguales, así como sus respectivas raciones de fruta. Les encanta la lechuga, pero también agradecen contar con arroz cocido o granos de salvado. Son escasos los galápagos terrestres que sean sólo carnívoros, el aligátor podría ser la excepción.

El hígado y las carnes picadas son otras alternativas de alimentación para tortugas de tierra.

 

Claves sobre la comida de las tortugas

Las opciones de una tortuga para su alimentación son amplias: insectos, huevecillos cocidos y algunas flores se pueden incluir, pero hay que tomar ciertas precauciones.

Es preciso asignar un lugar y un horario específico para sus comidas. Cuando son jóvenes, la regularidad debe ser diaria, pero cuando son ancianas, requieren un ayuno por semana.

Igualmente, se deben establecer y respetar las porciones. En especial cuando se trata de especies marinas que piden alimentos constantemente; ellas tienen mayor riesgo de presentar afecciones gástricas.

Vale recordar que las carnes que se elijan deben ser de poca grasa. Y cuando se tenga duda sobre qué comen las tortugas de cada especie, es mejor elegir alimentos especialmente diseñados para ella.