Qué hacer con mi perro en vacaciones

perro vacaciones

El perro es la mascota perfecta para todo el año. Pero llega el verano y muchas familias se preguntan qué pueden hacer para no dejar abandonado a su amigo can.

Lo primero a considerar es que el animal debe estar identificado con un microchip. Además de tratarse de una obligación, es la mejor opción para que el perro pueda ser devuelto a casa, en caso de que se pierda, robos, etc. Si es imposible viajar con él, lo más recomendable es dejarlo a una persona de confianza para que lo cuide.

El perro es el animal de compañía que más dependencia tiene de sus dueños. Tiene muchas necesidades, como la comida, agua, y sobre todo tener a su dueño al lado. No importa que el viaje sea de un fin de semana. El animal solo vivirá una situación muy amarga, esperando cada minuto del día a que su dueño aparezca por la puerta, y con una terrible sensación de abandono.

La residencia canina ideal para unos días

Los expertos recomiendan que no hay que dejar nunca solo a un perro en casa durante las vacaciones, aunque tenga comida y agua suficiente. En cuanto a las residencias caninas, es preciso elegirlas bien, ir a las instalaciones y comprobar el estado de las mismas, los animales que allí se encuentran, la capacitación profesional del personal y los empleados, etc.

Si los cuidadores de la residencia interactúan bien con los perros que están allí, ellos reclamarán sus caricias como con su dueño. Aunque no es la situación ideal, si reciben los cuidados y el trato adecuados, corren y juegan, a la vuelta los propietarios encontrarán a sus mascotas felices y contentas. No olvidemos que ellos se pueden acostumbrar fácilmente a las rutinas diarias. Además, en cuanto vuelvan a ver a sus dueños, el cuidador de la residencia quedará en el olvido.

Viajando en compañía

Si hemos decidido que el perro se viene de viaje, el primer paso es informarnos si el hotel o apartamento donde será nuestro destino tiene permitido la entrada de animales de compañía. Cada vez más establecimientos autorizan la estancia de mascotas, incluso algunos tienen instalaciones específicas, como es el caso de guarderías o espacios para perros y gatos.

El viaje con un perro tiene algunas pautas que hay que conocer. Lo primero es que el animal debe ir controlado. Lo más práctico es un trasportín que pondremos en el asiento o en el maletero. Si no podemos utilizar el trasportín por las razones que sean, el animal debe ir bien sujeto con un arnés específico, anclado al cinturón de seguridad del vehículo.

En el transcurso del viaje, aproximadamente cada dos horas es necesario parar para que el perro beba, haga sus necesidades, estire sus patas, etc. Hay que evitar dejarlo en el interior del vehículo. Si lo hacemos para tomar un refresco, es imprescindible que el vehículo esté a la sombra y con las ventanillas un poco bajadas, para evitar el temido golpe de calor en nuestro amigo can.

Para viajes en tren y avión, es preciso obtener información previa al viaje de cada compañía, pues son específicos para cada caso. Como norma general, será exigible un trasportín homologado con bebedero, además de los papeles en regla del animal, con la cartilla de vacunaciones, y el microchip.

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2017-01-23T17:54:00+00:00
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