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Ratas domésticas: los cuidados de estos roedores como mascotas

Inteligentes, simpáticas y mucho más limpias de lo que, a priori, te podrías imaginar. Así son las ratas domésticas, un animal cariñoso y perfecto para tener como mascota. Te damos todos los detalles sobre la forma de ser y los cuidados que requieren estos roedores.

Alimentación de estos pequeños mamíferos

Aunque estos animales sean omnívoros (como nosotros) no quiere decir que puedan comer cualquier resto de comida que se encuentre en un estado de conservación más que dudoso (como nosotros). Si quieres mantener su salud, cuida al máximo su alimentación.

Aunque el pienso para ratas domésticas suele tener una gran cantidad de semillas y frutos secos, fundamentales para su nutrición, este no debe suponer más que el 50% de su consumo alimenticio diario. El resto se debe rellenar con pequeños trocitos de:

  • Frutas: manzana, uva, pera, plátano o cereza. Todo sin hueso o pepitas y sin piel.
  • Verduras: zanahoria, guisante, brécol o patata cocida. También peladas.
  • Proteínas: la carne cocinada de pollo o de ternera le vendrá genial a tu mascota.

También se les puede dar a modo de premio pedacitos de galleta o pan (aunque también puedes comprar premios específicos para estos roedores), pero siempre sin abusar. Si consigues brindarle una dieta equilibrada, seguro que tienes compañera para rato, pues algunas llegan a superar los 5 años de vida.

Deja que el pienso de frutos secos y semillas sea solo el 50% de la alimentación de tu rata doméstica, pues el resto debe llenarse con trocitos de fruta, verdura y proteína.

Ten mucho cuidado de no brindarles una gran cantidad de alimentos ricos en grasa, ya que tu peluda amiga podría engordar demasiado y poner en peligro su salud. Sin embargo, lo que sí debes tener en cuenta es que, debido al rápido metabolismo de estos animales, la rata necesita tener a su disposición comida y agua limpia y fresca en todo momento.

Jaulas para ratas domésticas

Las dimensiones mínimas de la jaula para una sola rata como mascota son de 60 x 40 cm. Si vas a tener más de una (si no quieres que críen, revisa muy bien que sean del mismo sexo), te recomendamos que les des más espacio para jugar y hacer sus nidos.

Elige con cuidado la zona de la casa en la que vas a colocar la jaula y procura que no sea un lugar demasiado frío (ni caluroso) o con corrientes de aire. No obstante, sí que debes asegurarte de que su hábitat tenga la suficiente ventilación, sobre todo si es de cristal. En estos casos las tapas de cierre siempre deben tener unas rejillas por donde el aire pueda renovarse continuamente.

Todas las ratas necesitan su pequeño nido para sentirse a gusto y descansar. Para ello, puedes comprar uno de plástico o de cerámica. Ambos resultan mucho más fáciles de limpiar que los de madera o tela. Además, estos últimos pueden terminar siendo mordidos por estos roedores.

Como lecho, apuesta por la viruta clásica (también hay una versión aromatizada), por la hoja de mazorca de maíz o por el papel reciclado. Puedes encontrar estos materiales para roedores (que también sirven como lecho para chinchillas o hámsters) en cualquier tienda de animales.

También puedes apostar por ponerles hamacas para que puedan descansar y acceder a diferentes zonas de la jaula. Hay algunas de doble fondo con el interior acolchado que son perfectas para zonas muy frías.

Juguetes y juegos para una mascota feliz

Estos pequeños roedores son muy inteligentes y curiosos, por lo que es importante que tengan el suficiente número de juguetes y lugares que explorar para que no se sientan tristes y aburridas. Para ello los túneles, escaleras o plataformas que puedas incorporar en su jaula serán una pequeña delicia para ellas.

Por otra parte, debes saber que las ratas en adopción necesitan mínimo una hora diaria  de juego y exploración fuera de su jaula. Por eso es imprescindible que generes un espacio pensado por y para ella durante ese ratito al día.

Todas las ratas domésticas necesitan tener una hora diaria de ejercicio físico y juegos fuera de su jaula.

Una opción es preparar una habitación en la que coloques más túneles y pasadizos por el suelo en los que ella pueda satisfacer su curiosidad.

También puedes dejarla en el pasillo con las puertas de las habitaciones cerradas y sus juguetes en el suelo.

Lo importante es cumplir con tu compromiso, al tener una rata de mascota, de cuidar de ella y de sus necesidades tanto físicas como psicológicas. Para ello no olvides acondicionar su zona de juegos de manera que no corra peligro de sufrir un accidente: retira cables, bloquea enchufes, tapona aquellas zonas por las que se pueda meter y esconde cualquier objeto que pueda tirar o caer encima de ella.

Limpieza del hábitat de tu rata

Las ratas son animales que cuidan mucho su higiene. De hecho, suelen retirarse ellas mismas cualquier resto de suciedad que se les pueda pegar a las patitas o al pelaje. Por eso, en general no hay que bañarlas.

Si por alguna circunstancia especial la rata estuviera muy sucia y nos viésemos en la obligación de bañarlas, recuerda que jamás debes hacerlo con champú para humanos. Al no tener el mismo pH en la piel que nosotros, podrías dañar la dermis de tu mascota.

Lo recomendable es usar un champú específico para estos animales o, en su defecto, apostar por el champú para gatos recién nacidos. Esto se debe a que estos mamíferos son los que tienen el pH de la piel más parecido al de las ratas de mascota.

En cuanto a la jaula, límpiala como mínimo una vez por semana, retirando todo el material que haya como lecho y sustituyéndolo por otro limpio y seco. También debes limpiar el nido, ya que puede contener restos de comida (las ratas esconden alimentos en estas zonas también en libertad).

Necesidades básicas de socialización

Las ratas son animales muy sociables, por lo que necesitarán que estés con ellas jugando un buen rato cada día. En caso de que no vayas a poder estar con ellas todo lo que necesitan, lo mejor es que te hagas con dos para que convivan juntas (para lo cual debes tener una jaula suficientemente amplia).

En cualquier caso, recuerda sacarlas un ratito al día de la jaula y estar con ellas todo lo que puedas. Son muy cariñosas y seguro que te lo agradecen muchísimo. Además, es bueno que, sobre todo al principio, se acostumbren a tu contacto y comience a confiar en ti.

Como ves, las ratas domésticas son roedores mucho más simpáticos de lo que creías. Si crees que le puedes brindar los cuidados necesarios, adopta una y dale todo tu cariño. Comparte este artículo en tus redes sociales para que tus amigos ya no tengan esa mala imagen de estas graciosas mascotas.

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2019-06-20T11:00:36+02:00