Recomendaciones para viajar con gatos en coche o en avión

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“Mi territorio es mi palacio. Y no me gusta que me saquen de él.”

Esto es, a grandes rasgos, lo que piensa tu minino amigo sobre la posibilidad de salir de casa a explorar nuevos paisajes.

Viajar con gatos siempre supone un estrés extra para estos últimos.

Te damos algunos consejos para que tu mascota lo lleve lo mejor posible.

 

 

¿Es necesario viajar con tu gato?

Los felinos son muy territoriales y les gusta estar en un lugar en el que sus feromonas estén bien impregnadas en el ambiente. Visitar sitios en los que su olor aún no está en los muebles y paredes no es una experiencia agradable, pues se sienten extraños e inseguros. Así que, puestos a elegir, ellos siempre apostarán por quedarse tranquilamente en el hogar, dulce hogar.

Si te vas solo por un fin de semana, puedes plantearte el dejarle solo en casa y que un vecino o familiar vaya una vez al día a ver si todo va bien. Si te vas más tiempo puedes decirle a un amigo que se vaya a vivir durante esos días a tu casa. Así conseguirás dos objetivos a la vez. Que tu mascota esté bien cuidada y en compañía y que tu casa no dé la impresión de haberse quedado sola, creando un efecto disuasorio ante posibles ladrones.

En caso de que trasladarte con tu felino sea imprescindible porque no tengas ninguna de estas opciones, aplica los siguientes consejos. Así tanto tu pequeño como tú pasaréis el viaje lo mejor posible.

 

Aspectos generales del viaje

Antes de llevarte a tu gato de vacaciones, prepara a tu cuadrúpedo amigo para pasar tiempo dentro del transportín. Para evitar que sienta estrés por ello, deberás hacer que no solo lo asocie a salidas desagradables de casa (como las visitas al veterinario), sino a situaciones habituales y placenteras. Por ejemplo, ten el transportín visible en casa como un elemento más del mobiliario. Métele una mantita para hacerlo confortable e invítale a entrar a diario con chuches y juguetes.

El transportín debería estar visible siempre. Pero, en caso de que vayas a desplazarte con tu pequeño, tenlo especialmente presente por lo menos un par de semanas antes de comenzar la aventura. Recuerda que este elemento debe ser lo suficientemente amplio como para que esté de pie y se dé la vuelta. De hecho, cuanto mayor sea, más a gusto estará el minino dentro.

Como comentábamos antes, la adaptación de estos animales a los lugares nuevos puede tardar varios días por no reconocer sus propias feromonas en el ambiente. Para que lo consiga lo antes posible, el primer día (e incluso el segundo si hace falta) prepárale una habitación con todas sus cosas (arenero, bebedero, comida, rascador, juguetes y zona de dormir) y déjalo allí tranquilo. En ese tiempo el minino entenderá esa habitación como “su lugar seguro” y dejará sus feromonas por todas partes. Tras ese tiempo, déjalo ir al resto de estancias para que se vaya familiarizando con el nuevo y transitorio hogar.

 

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Viajar con gatos en coche

Como antes comentábamos, que el transportín sea cómodo es fundamental. Además, es importante que esté colocado en un lugar seguro y que no se mueva con frenadas bruscas. Si no sabes cómo llevar un gato en el coche, coloca su jaula en el asiento de atrás y ponle el cinturón de seguridad. También puedes ponerlo a los pies de los asientos traseros siempre que te asegures que allí no pasará mucho calor.

Por otro lado, intenta no darle de comer unas horas antes de comenzar el viaje, para así evitarás posibles mareos. Puedes ponerle el comedero en cuanto llegues a destino. No obstante, no olvides dejarle el bebedero cerca en todo momento para evitar golpes de calor o deshidratación.

Para cada dos horas aproximadamente para que el minino pueda estirar las patas y usar el arenero si lo necesita. Recuerda no sacarlo del coche en caso de que no tengas arnés (si es así puedes darle un paseo para que se airee un poco) y no dejarlo solo en ningún momento (mucho menos dentro del coche).

 

Viajar con gatos en avión

Si estos animales lo pasan mal en estas situaciones en general, al hacerlo en la bodega de un avión lo llevan peor aún. Revisa la política de la aerolínea antes de comprar el billete para asegurarte de que se puede volar con gatos en cabina. En la mayoría de ellas lo podrás hacer sin problemas siempre que cuentes con el transportín adecuado.

Intenta llevar todas sus cosas en el equipaje de mano por si las necesitas. Imprescindible el bebedero. Pero si el trayecto es largo (más de 3 horas) deberías añadir algo de comida y un arenero portátil. Si lo llevas en cabina, mete una mantita en el transportín para que no tenga frío con el aire acondicionado. En caso de que vaya a ir a bodega, asegúrate de que vaya muy bien abrigado. Aunque en principio hay zonas acondicionadas en los aviones para las mascotas, estas no estarán a la misma temperatura que en cabina.

 

Ahora que ya sabes cómo viajar con un gato este verano, ¡a por nuevos destinos! Pero siempre garantizando el bienestar y confort de tu peludo amigo. Si tienes cualquier duda, recuerda que puedes acudir al Grupo Veterinario La Fortuna para informarte. Seguro que entre todos conseguimos que tus vacaciones con tu mascota sean perfectas.

 

 

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2018-08-22T08:29:42+00:00